Diagnóstico para implantes dentales

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Cuando el paciente acude a Clínicas Propdental para saber si se puede colocar implantes y realizar su diagnóstico para implantes dentales con el implantologo, lo primero que hacemos es una historia clínica y una exploración clínica y radiológica (ortopantomografia) para prever de antemano cualquier tipo de riesgo o complicación que puedan ser consecuencia de las condiciones sistémicas y/o anatómicas del paciente.

diagnóstico para implantes dentales

Diagnóstico para implantes dentales

Para saber si se puede colocar implantes se realiza un diagnóstico que pasa por los siguientes pasos: Anamnesis (historia clínica), exploración clínica y radiológica donde valoramos la oclusión del paciente, funcionalidad y estética dental y también la valoración del riesgo en la colocación de los implantes dentales.

Anamnesis para implantes dentales

La anamnesis (Historia clínica, cuestionario de salud, consentimiento informado) del paciente que va a recibir implantes incluye el empleo de un cuestionario de salud que refleje, además de los datos de filiación, su estado de salud y los antecedentes personales y familiares de interés, así como la medicación que esté tomando regularmente.

Exploración clínica en implantes dentales

Estudio del tramo edéntulo
Ante cualquier tratamiento implantológico es de suma importancia el análisis detallado de las características de los tejidos blandos y duros que van a verse involucrados en la cirugía de implantes.
Examen clínico

En primer lugar debemos realizar una exploración extra oral, incluyendo la posible presencia de asimetrías, lesiones o tumoraciones de la cabeza y cuello. Es necesario palpar los músculos de la masticación, constatar la ausencia de problemas en la articulación temporo-mandibular y observar el grado de apertura bucal del paciente. Hay que asegurarse de que la capacidad de apertura bucal del paciente no esté mermada y permita realizar la cirugía implantológica sin problemas.

En segundo lugar, debemos centrar nuestra inspección visual en el color y la textura del tejido blando de la zona a tratar, observando con detalle que no exista ninguna alteración indicativa de una posible lesión (leucoplasia, fístulas, inflamación, etc.). Seguidamente debemos palparla zona que recibirá los implantes dentales para tener una idea del volumen de los tejidos duros y blandos presentes en la zona.

El examen clínico debe seguirse de la valoración del espacio protésico existente en la zona a tratar. Se buscará la posición de máxima intercuspidación observando la distancia entre el plano oclusal y la zona edéntula a tratar. También se explorará el tamaño del espacio a tratar y su relación con los dientes vecinos, para valorar el pronóstico de estos últimos a corto y medio plazo y establecer un plan de tratamiento rehabilitador global del paciente o la necesidad de cualquier tratamiento restaurador previo (obturaciones, tratamiento endodóncico, etc.)

Otro aspecto fundamental del análisis clínico es determinar la línea de la sonrisa del paciente, que será un factor determinante para valorar las posibles demandas estéticas del caso. Hay que observar el movimiento del labio superior durante el habla y la sonrisa y determinar si el paciente presenta una sonrisa gingival y la cantidad de encía que expone al sonreír

El examen clínico finalizará con la obtención de unas impresiones de ambas arcadas del paciente para la confección de unos modelos de yeso para el estudio protésico del caso antes del diseño de la prótesis sobre implantes. Dichos modelos de yeso nos servirán más adelante para la planificación del caso mediante un encerado diagnóstico y la confección de una férula radiológica quirúrgica.

¿Es imprescindible el estudio de modelos en implantología?

El estudio de modelos es muy útil a la hora de realizar el plan de tratamiento de implantología.

Permite conocer con mayor detalle variables importantes como la distancia mesio-distal de la brecha desdentada, la distancia exacta hasta el antagonista, da una idea aproximada del grosor de la brecha, permite realizar un encerado diagnóstico e incluso permite realizar guías quirúrgicas.

La evaluación de los modelos de estudio es un paso clave para una correcta planificación del tratamiento. Existen numerosos factores que pueden decidir el tratamiento en uno u otro sentido, así que deben ser analizados antes de establecer un plan de tratamiento definitivo.

En primer lugar observaremos los modelos obtenidos por separado y seguidamente, tras un montaje en articulador semi-ajustable, observaremos la relación entre ambas arcadas, además de la oclusión dinámica del paciente.

Debe evaluarse correctamente la posición del implante en relación al tamaño del diente o dientes ausentes. Hay que determinar el número y localización de los dientes ausentes en restauraciones múltiples.

Mediante un encerado diagnóstico se observa la posición de los dientes a restaurar en relación al tamaño disponible en la arcada y a la presencia de dientes adyacentes. Posteriormente, el encerado diagnóstico servirá para obtener una guía quirúrgica que facilitará durante la cirugía la correcta colocación del implante o implantes y obteniendo así unos resultados óptimos en el tratamiento pros odóntico definitivo.

Un implante de titanio colocado en una posición incorrecta puede comprometer los resultados estéticos, biomecánicas y de mantenimiento de la higiene oral. La situación de la prótesis sobre implantes más comprometida se presenta cuando un implante osteointegrado se halla en una posición demasiado hacia vestíbulo.

Ante la ausencia del espacio ideal para la restauración de los dientes definitivos, será necesario plantear algún tipo de tratamiento dental alternativo que lo restaure, como por ejemplo la ortodoncia.

Otro aspecto importante a determinar es la forma de la arcada a restaurar, las características del espacio edéntulo, la presencia de defectos en la cresta edéntula o posibles concavidades en el contorno óseo del maxilar a tratar. Todos ellos ayudarán a determinar la necesidad de algún tipo de cirugía adicional (aumento horizontal del reborde óseo, aumento del tejido blando existente, etc.) para un resultado correcto en la colocación de los dientes definitivos.

El análisis mediante articulador se realiza una vez finalizado el análisis de las arcadas por separado se montan los modelos de estudio en un articulador semiajustable, observando el espacio existente entre ambas arcadas.

EI espacio entre arcadas puede variar sustancialmente en las zonas edéntulas. Puede tener lugar un fenómeno de reabsorción ósea en la zona a tratar por la pérdida de dientes, que puede significar un aumento en la altura vertical de las coronas clínicas a rehabilitar.

Este hecho conlleva a su vez un incremento en el momento de las fuerzas resultantes que soportarán los implantes de titanio, aumentando así el riesgo de fractura de los elementos de la prótesis sobre implantes.

Por otra parte, puede ocurrir el fenómeno contrario: una extrusión de los dientes antagonistas que disminuya la altura protésica mínima para poder rehabilitar el paciente.

En estos casos, deberá realizarse algún tipo de tratamiento en el maxilar opuesto (ortodoncia, tratamiento protésico para regularizar el plano oclusal, etc.). Otro condicionante asociado a dicha situación clínica es la falta de retención que puede ocasionar esta ausencia de espacio protésico, siendo aconsejable en este caso colocar coronas atornilladas, para asegurar su correcta retención.

La relación de la dentición natural con el área edéntula a tratar debe ser examinada con detenimiento.

En muchas ocasiones, la dentición antagonista ha sufrido cambios que han modificado el plano de oclusión ideal.

Es necesario valorar tanto la curva de Spee como la curva de Wilson para una correcta estética y función. Muchas veces son necesarios tratamientos de ortodoncia, odontoplastias o tratamientos protésicos para armonizar los planos oclusales. Por todo ello, un encerado diagnóstico para implantes dentales es de suma importancia, antes de consensuar un abordaje terapéutico con el paciente.

Finalmente se observará la relación antero posterior de la oclusión. Esta variable puede modificar el plan de tratamiento. El paciente debe clasificarse según su relación dental (molar y canina) y su relación esquelética.

La colocación de implantes de titanio en pacientes con clase lll o clase ll esqueléticas necesitan de una planificación detallada debido al patrón de reabsorción mandibular y maxilar que ocurre en estos casos. La reabsorción ósea en el maxilar superior se produce de vestíbulo hacia el paladar, de manera que un individuo con clase lll esquelética presentará una gran discrepancia entre ambos maxilares. En estos casos es preferible un tratamiento con sobredentadura para compensarla.

Valoración del riesgo

Tras el análisis del caso, es recomendable realizar una valoración global de cada candidato a ser tratado con implantes dentales.

Clásicamente se han clasificado las localizaciones en la arcada que recibirán el tratamiento con implantes de titanio según el riesgo estético.

Se consideran prótesis sobre implantes dentales de bajo riesgo estético las situadas en la mandíbula o en el sector posterior del maxilar (dependiendo de la línea de sonrisa del paciente) mientras que las restauraciones localizadas en el sector anterior del maxilar se consideran de riesgo estético, especialmente cuando la línea de la sonrisa del paciente enseña una parte del tejido blando (sonrisa gingival).