Odontopediatria hasta los 3 años

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En el momento del nacimiento del niño, normalmente no tiene dientes. Es durante esta etapa cuando los dientes temporales comienzan a erupcionar y al final de ella han terminado su erupción.

La incorporación progresiva del niño a la atención dental a esta edad favorece una actitud positiva hacia el cuidado de su boca y los tratamientos dentales.

odontopediatria en niños

Dentición temporal

Con frecuencia, los padres no son conscientes de la importancia de los dientes temporales y la repercusión que éstos tienen en la obtención de una buena salud bucal y una oclusión correcta en el adulto.

  1. Los dientes temporales son fundamentales para la masticación en una época de la vida en que el crecimiento es máximo. Es importante por tanto su integridad.
  2. Tienen una función estética dental, aspecto que es importante para el desarrollo correcto de la autoestima del niño.
  3. El aprendizaje correcto de la pronunciación de algunos fonemas puede dificultarse si existen alteraciones en los dientes temporales.
  4. Las caries en los dientes temporales son una de las causes de dolor en el niño.
  5. Los procesos infecciosos mantenidos, en un diente temporal, pueden conducir a alteraciones en la formación del correspondiente permanente.
  6. Los procesos infecciosos pueden provocar infecciones graves a distancia, como cardiopatías, procesos reumáticos, alteraciones renales etc.
  7. La pérdida prematura de un diente o de parte de él, determinará alteraciones en la oclusión en la dentición temporal y consecuentemente en la permanente.

Aunque existen unos valores medios que pueden servir de guía es importante tranquilizar a los padres respecto a la cronología de erupción de la dentición temporal y sobre las variaciones en la edad de erupción de los dientes temporales.

Se considera normal que la totalidad de la dentición temporal haya terminado de erupcionar a los 3 años.

Hábitos del niño

La succión digital es uno de los hábitos más frecuentes a esta edad. Hay que informar a los padres sobre los efectos indeseables de este hábito en el desarrollo de la oclusión.

Serán los padres los únicos que puedan decidir sobre la implantación de medidas de restricción física para que el niño no pueda chupar su dedo. Generalmente, a esta edad se consiguen pocos resultados.

El uso de chupete no debe prolongarse más allá del primer año de vida. Su retirada resulta con frecuencia muy penosa y en algunos niños puede ser útil en esta etapa ir cortando pequeñas porciones de la tetina de modo que, de forma inexplicable para él, vaya perdiendo su forma y consistencia y resulte menos deseable.
Debe explicarse a los padres los efectos nocivos que produce en la boca del niño la utilización de un chupete mojado en azúcar, miel, leche condensada etc.

El empleo del biberón debe interrumpirse, antes de que el niño cumpla el año. A partir de esa edad, la ingestión de leche, papillas, zumos, etc. Debe hacerse con ayuda de un vaso. El biberón aumenta el tiempo de permanencia de los hidratos de carbono fermentables en la boca ocasionando el cuadro de caries de biberón, caracterizado por la gran extensión y profundidad de las lesiones, la rapidez del avance y la dificultad de la reparación debido a la edad del niño.

Higiene dental en odontopediatria

La higiene dental en odontopediatria debe comenzar en esta etapa acompañando a la erupción de los dientes.

La responsabilidad del cepillo correrá a cargo de los padres que deberán ser entrenados para limpiar los dientes de sus hijos, con un cepillo muy suave y pequeño, por lo menos una vez al día y preferentemente por la noche.

La utilización de pasta dental en el cepillado realizado por los padres está desaconsejada ya que impedirá una buena visión de los dientes, estimulará la formación de saliva y hará más difícil el cepillado

Al final de esta etapa se permitirá que el niño se cepille solo, de modo que vaya adquiriendo el hábito y desarrolle su habilidad. En ese momento se podrá colocar algo de pasta dental en el cepillo para aprovechar sus efectos beneficiosos.

Es la etapa en la que ocurren los mayores cambios en la alimentación. En esta edad se pasa de la alimentación líquida a la sólida y se debe informar a los padres sobre la cantidad de azúcar presente en los alimentos más comunes y la repercusión que sobre la caries dental tiene la frecuencia con que se ingieren los dulces y la adhesión a los dientes del alimento portador.
El objetivo global sería acostumbrar al niño a una alimentación pobre en azucares

La administración o no suplemento de fluoruros en la dieta estará en relación con la cantidad de flúor dental existente en el agua de consumo.

En la actualidad se concede gran importancia al concepto de ingesta total de flúor, entendiendo como tal la cantidad de flúor que el niño ingiere proveniente no sólo del agua de consumo, sino también de la alimentación (tarritos de comida preparada, pescado etc.) aguas minerales y pasta dentífrica ingerida durante el cepillado.