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¿Te gustan los refrescos? Dulce para el paladar, terrible para los dientes

Publicado por Imma Roca el 22 octubre 2017 en Actualidad

¿Te gustan los refrescos? Pues siento venir a fastidiarte la jornada. Al menos, antes de tomarlos tengo que advertirte de que una lata de 330 mililitros contiene, además de otros componentes, más o menos unos 30 o 40 gramos de azúcar, lo que equivale a 6 cucharillas. ¿Te imaginas añadiendo 6 cucharillas de azúcar al café? A menos que seas un P.Tinto, yo tampoco lo haría.<–!more–>

Una vez sabemos esto de poco nos vale saber el color, el sabor o la marca del refresco que tomas, ya que independientemente de esto, es perjudicial para tu salud oral.

Pese a que las diferentes autoridades sanitarias llevan ya mucho tiempo avisando acerca de los efectos nocivos que las bebidas azucaradas y carbonatadas tienen sobre el organismo, hemos encontrado un auge generalizado en el consumo.

Tomar refrescos ha dejado de ser un hábito que se realizaba ocasionalmente a tomarlo prácticamente a diario, y ya no sólo es cosa de niños y adolescente: hablamos de que millones de personas al día caen en la rutina de tomar algo que es malo tanto como para su salud general como para su sonrisa.

Esta preocupante tendencia ha sido motivo de estudio para determinar el impacto que tiene en los diferentes grupos demográficos.

¿Cómo afectan los refrescos a los dientes?

Por una parte, un consumo excesivo de refrescos es una causa de diabetes, sobrepeso y trastornos cardiovasculares, por lo que encontramos un claro impacto en nuestra salud general.

Por otra parte tampoco debemos olvidar que la boca no deja de ser la puerta de entrada hacia nuestro organismo en todo aquello que ingerimos. Esto quiere decir que sus efectos llegarán con toda probabilidad antes a la boca que a cualquier otra parte de nuestro cuerpo.

En lo que respecta a la boca, los refrescos atacan a la salud de los dientes de dos formas distintas: por un lado causan una erosión en el esmalte dental, y favorecen a la aparición de caries. Este peligroso tándem es debido básicamente a dos componentes dañinos que encontramos en estas bebidas: los ácidos y el propio azúcar.

  • Erosión esmaltaria

Tanto el ácido como el azúcar se encargan de dañar el esmalte de los dientes, reblandeciéndolo. El debilitamiento ocasionado hace que aparezca la placa bacteriana, lo que se convierte en el preámbulo de la caries.

  • Aparición de caries

El debilitamiento y el acto de presencia de la placa bacteriana, unido a una higiene insuficiente da lugar a la caries. No podemos olvidar que esta afección está completamente normalizada entre la sociedad y que de hecho, es la segunda enfermedad más común en la población, justo detrás del resfriado.

El hecho de la incidencia que esta tiene en la población no debería tomarse como un dato sin valor. Es importante que la tratemos para que así evitemos mayores complicaciones. En los casos más extremos, los efectos perjudiciales de un consumo excesivo de refresco puede también llegar a ocasionar la pérdida de la pieza dental.

¿Qué podemos hacer para frenar los efectos negativos?

Pese a que lo más recomendable siempre será eliminar totalmente el hábito de consumir bebidas carbonatadas y azucaradas, encontramos a muchas personas que disfrutan del sabor y la sensación que les producen los refrescos.

Para todos aquellos amantes de los refrescos que crean que estamos planteando una solución demasiado drástica (que seguramente será una gran mayoría) pasaremos a ofrecer algunos consejos, para minimizar el impacto que estos tienen en nuestra boca:

  • Minimiza las ocasiones de consumo

Independientemente del momento del día donde te tomas un refresco, trata de minimizar este acto. ¿Qué tal si lo dejamos para los fines de semana?

  • Las bebidas saludables no están mal

Una alternativa a los refrescos con un buen sabor y mucho más saludable pueden ser los zumos 100% naturales. Si además bebes agua dejarás de castigar a tu cuerpo para pasar a ayudarle añadiéndole una buena dosis de vitaminas. Estupendo, ¿no?

  • Realiza enjuagues orales con agua

Después de que te tomes una bebida azucarada o carbonatada será recomendable que realices un enjuague con agua para que al menos elimines parte de los restos que deja en tu boca.

  • La higiene oral es vital

Pese a que evidentemente debemos tener cuidado de nuestra higiene oral independientemente de que bebamos refrescos o no, sí que es cierto que deberemos extremar los cuidados si decidimos seguir con este hábito pese a las advertencias.

El uso de una buena pasta de dientes con flúor es fundamental. Asimismo, terminar la rutina de higiene oral con el uso de la seda dental y el colutorio nos vendrá perfecto. Si tienes dudas sobre qué tipo de técnica es la más adecuada sólo pregunta a tu dentista durante tu visita rutinaria.

  • Tu dentista de confianza te espera

Por lo menos una vez al año. En ciertos momentos no sabemos que tenemos una caries, pero la tenemos. Si la caries se ha encontrado en una fase demasiado avanzada tendremos un auténtico problema, algo que se podría haber solucionado de forma mucho más rápida, sencilla y eficaz.

Una revisión anual de nuestra sonrisa nos vendrá perfecta de cara a saber si vamos bien o si por el contrario necesitamos algún tipo de tratamiento en un estado temprano de cualquier enfermedad oral.

Si seguimos estos consejos que os hemos dado puedo asegurar que vamos a tener una sonrisa sana, saludable y libre de patología. Si tienes cualquier duda o sencillamente necesitas una consulta gratuita sólo llámanos y pide hora en tu clínica más cercana. ¡Una sonrisa sin miedo no tiene precio!

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