CLÍNICAS DENTALES EN BARCELONA
PIDE CITA AHORA
934 914 914
Español Français English
Inicio » Cómo convencer a los pacientes para que cuiden su sonrisa

Cómo convencer a los pacientes para que cuiden su sonrisa

Publicado por Dr. Dario Vieira el 13 mayo 2014 en Estetica dental

Ahora que sabemos que la higiene oral está relacionada directamente con la inmensa mayoría de problemas bucodentales de las personas, es hora de hacer que los pacientes entiendan la necesidad de realizar un control exhaustivo de la placa bacteriana en sus casas. A menos que los pacientes entiendan el “cómo” practicar estos cuidados, los esfuerzos de los dentistas seguirán mostrando resultados limitados y la enfermedad periodontal seguirá siendo una barrera para conseguir una perfecta salud oral.


 

Estos son los 5 pasos para convencer a los pacientes que deben cuidar su conrisa

Debido a que las bacterias pueden comportar problemas solo con acumularse una semana, a no ser que los pacientes se visiten semanalmente con el higienista dental, deben aprender a utilizar las herramientas preventivas que los dentistas les recomiendan.

Para hacer que los pacientes suban al barco del cuidado dental particular, es necesario que no se trate la situación como una bronca en la que el clínico le echa en cara su mala prevención. Los dentistas se deben poner en la piel del paciente y entender que a las personas no les gusta que les impongan lo que tienen que hacer, sino que es más fácil persuadirlas con motivos. Si te sintieras avergonzado o incómodo, ¿harías el cambio que te han pedido? Seguramente no porqué a nadie le gusta que le digan lo que tiene que hacer si se siente juzgado. Veamos como los dentistas pueden conseguir que los pacientes se comprometan con su boca.

Técnicas para que los pacientes suban al barco de la prevención

  1. Después de romper el hielo con el paciente mediante una comunicación adecuada, se empieza el análisis de su boca. Cuando se observa que sus encías no ofrecen un buen aspecto, debe conseguirse que el paciente se siente partícipe del control. Para ello, le daremos un espejo y le enseñaremos las consecuencias de su pasividad. Empezaremos enseñándole una zona de las encías están sanas y, por lo tanto, se ven rosas y sin inflamación. Le explicaremos que esto es debido a que esta zona tienen un buen flujo de oxígeno y le felicitaremos porqué ha conseguido mantener sana esta zona con sus cuidados.
  2. A continuación, buscaremos una zona que se encuentre en el lado opuesto de lo que le acabamos de mostrar. Allí podrá ver como la placa se acumula provocando inflamación enrojecimiento e incluso aumento de sensibilidad. Todos estos factores deben correlacionarse con las bacterias que hay en la placa y la falta de estimulación en el cepillado. Entonces debemos volver a la zona sana para que vea la diferencia. También puede notar las diferencias pasando su lengua por una y otra zona.
  3. El siguiente paso puede ser colorear la placa con un colorante para que puedan ver mejor dónde esta se acumula. De este modo podrán observar que la limpieza que están llevando a cabo no es suficiente y que esas zonas en las que se acumula más placa son también, probablemente, dónde las encías están más inflamadas.
  4. Una vez se ha identificado dónde se acumula mayor placa e inflamación, el dentista puede encargarse de cepillar la zona con un cepillo y preguntarle al paciente si nota alguna cosa distinta respecto el cepillado que realiza él normalmente en casa. En este punto, se le debe ayudar a entender el tipo de presión, la dirección del movimiento y la posición de las cerdas con las que debe practicarlo. Lo más seguro es que hasta entonces el paciente se haya centrado en los dientes y no haya cepillado correctamente la línea de la encía o las áreas interdentales. Entonces se le debe enseñar cómo cambian de color los tejidos que están bien cepillados y explicarle que esto significa que los tejidos están más sanos.
  5. Si hay tiempo, se le puede cepillar todos los dientes (no hace falta utilizar pasta) para que pueda ver cómo debería hacerlo él mismo. Este es el momento para animarles y aplicar pequeños cambios en su técnica para mejorarla.

Estos 5 sencillos pasos son una muestra de cómo el dentista se debe convertir en el aliado y no en el juez del paciente. Esta es la mejor manera de enseñarles a las personas lo importante que es que mantengan una buena higiene dental para que se suban al carro de la prevención.

Seguramente eso roba un poco más de tiempo en la visita pero ahorra muchos problemas futuros al paciente y le ayuda a evitar tratamientos invasivos relacionados con el avance de infecciones en sus dientes y encías. Al fin y al cabo, el trabajo de los dentistas es el de mantener las bocas sanas y si esto se puede hacer evitando malos tragos a los pacientes, mejor que mejor.

Comentarios

Aún no hay comentrarios para "Cómo convencer a los pacientes para que cuiden su sonrisa"

    Deja tu comentario