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Patologías graves: Clínica del Cáncer oral

Publicado por Dr. Dario Vieira el 23 diciembre 2015 en Odontologia

El cáncer oral puede presentar múltiples y variadas formas clínicas, que en algunas ocasiones pueden hacer difícil su diagnóstico correcto de un modo precoz. Sabemos que el diagnóstico temprano del cáncer oral es el factor pronóstico más importante, de tal modo que en los tumores menores de 1 centímetro el índice de curación es del 100%. Por desgracia, las lesiones iniciales son generalmente asintomáticas, por lo que el paciente no suele darles importancia.

Clínica del cáncer oral

En el estudio de Mashberg y Meyer sobre cáncer orales precoces, el 97% se localizaban en las 3 zonas de alto riesgo: Suelo de la boca, porción ventrolateral de lengua y complejo del paladar blando.

Las formas precoces de presentación pueden ser como un área blanca o eritroleucoplásica, o como un pequeño crecimiento tumoral o, lo que es más común en nuestro medio, como una ulceración que no acaba de curar. Todas las ulceraciones o tumoraciones de la cavidad oral que no se solucionan en dos semanas deberán ser biopsiadas.

Dependiendo de la localización, el cáncer oral presenta ciertas particularidades clínicopatológicas:

El COCE de labio es el más frecuente en nuestro medio, y se localiza preferentemente en el labio inferior (90%), presentando una clara relación con la explosición solar. En esta localización, se afectan más los hombres de entre 50 y 70 años. Las lesiones se suelen originar sobre alteraciones preexistentes, como la quelitis actínica o leucoplasias. Se suelen observar áreas de atrofia, leucoplásicas o ulceraciones crónicas que no curan. Por norma general. La invasión en profundidad es tardía y las metástasis a los ganglios submentonianos y submandibulares no son comunes. El pronóstico en esta localización es muy favorable, sobre todo el es tratado de forma precoz.

El COCE de la lengua es el más común intraoral y se presenta preferentemente en la zona ventrolateral posterior (más del 50%(. Esta localización es más común en los varones ya edades más tempranas que el resto. Suele manifestarse a menudo como una lesión exofítica con áreas de ulceración o como una ulceración superficial o como un área eritroleucoplásica. La lengua es una localización habitual de lesiones cancerizables como la leucoplasia y el liquen que deben ser estrechamente vigiladas. Por norma general, en el curso de la enfermedad se desarrolla una lesión ulcerada con características de malignidad, a menudo de varios centímetros de diámetro, que constituye la lesión típica. Esta úlcera es de consistencia dura con bordes en sacabocados y a menudo evertidos, con un fondo granular indurado y sangrante, con zonas de necrosis. Su crecimiento es progresivamente infiltrante, provocando aumento del dolor y dificultad para la fonación y deglución. En este estadio, el dolor suele ser severo, constante y se irradia hacia el cuello y el oído homolaterales. Siempre debe hacerse diagnóstico diferencial con el COCE ante cualquier úlcera lingual mantenida. Las metástasis linfáticas son frecuentes (incluso superiores al 50%)a los ganglios submandibulares y yugolodigástricos. Debido a esta frecuente aparición de metástasis linfáticas regionales en el CCE de lengua, algunos pacientes acuden por primera vez a la consulta con el único síntoma de “un bulto en el cuello”.

Los COCE de suelo de boca son frecuentes en nuestro medio, y se asocian a menudo con leucoplasia preexistentes. Esta localización se asocia a los hábitos de fumar tabaco y beber alcohol, siendo común la existencia de cirrosis hepática ,y es más común entre las mujeres. La mayoría de los CCE del suelo de la boca se presentan en su porción anterior. La lesión en esta zona comienza como una masa indurada que pronto se ulcera. Tanto la lengua como la porción lingual de la mandíbula pueden verse afectados por la infiltración tumoral en estadios relativamente precoces. Esta afectación de la lengua producirá, en ocasiones, alteraciones de la fonación. La infiltración tumoral desde el suelo de la boca, puede extenderse hasta las estructuras vecinas, afectando la encía, los músculos genioglosos y la lengua. Una vez que la mandíbula ha sido alcanzada, se produce infiltración subperióstica del hueso, siendo ésta más frecuente en pacientes desdentados, debido a la menor altura del hueso alveolar. Las metástasis linfáticas son comunes, pero menos frecuentes que en cáncer de lengua, y suelen aparecer en los ganglios submaxilares y subgástricos, pudiendo ser bilaterales.

Los COCE de paladar se localizan preferentemente en la porción blanda. En el paladar duro son más frecuentes las neoplasias salivales. Esta localización es más común en algunos países como la India, en los que se fuma de modo inverso. La presentación clínica suele ser en forma de placas blancas o forjas, o como ulceración crónica o en ocasiones como una gran lesión fungosa. La proporción de casos con metástasis cervicales en el momento del diagnóstico es elevada.

El COCE de la encía es infrecuente, y está relacionado en algunas latitudes con el hábito de mascar tabaco. En general,suele aparecer como un área leucoplásica o erutroleucoplásica, que crece y puede ulcerarse. En esta localización es frecuente la invasión ósea y la movilización dentaria. La localización más habitual son las porciones posteriores (áreas retromolares). En ocasiones, la tumoración puede adoptar un aspecto benigno semejando una respuesta inflamatoria o fibrosa. La invasión de los espacios perineurales de los nervios maxilares puede proporcionar un camino de diseminación al tumor, pudiendo alcanzar el ganglio intracraneal. La diseminación en este sentido se lleva a cabo de una forma bastante silente y la primera evidencia de la afectación del ganglio puede ser ulceración corneal por pérdida de sensibilidad.

El COCE yugal suele estar relacionado con el hábito de fumar cigarrillos, y puede presentarse como un área leucoplásica o eritroleucoplásica o como una masa tumoral. En pacientes de edad avanzada, pueden aparecer grandes lesiones exofíticas verrucosas blancas correspondientes a la variantes del carcinoma verrucoso relacionado con los PVH y con buen pronóstico general.

La aparición de metástasis en los ganglios linfáticos cervicales es un factor de mal pronóstico. La dieminación metastásica se suele producir hacia los linfáticos ipsolaterales. Cuando un ganglio linfático es metastatizado se agranda y se endurece, y si se produce la afectación capsular se fija impidiendo su movilización. La distribución de las metástasis linfáticas en el cuello dependen en cierta manera de la localización del tumor primario en la cavidad oral. De esta forma, los carcinomas del labio suelen metastatizar a los ganglios submentonianos y los de las regiones orales posteriores a los de la cadena yugular y digástrica. Los cánceres del suelo de boca y lengua metastatizan principalmente a los ganglios linfáticos homolaterales submaxilares, yugulodigástricos y yugulares medios. Las lesiones de la lengua o del suelo de la boca que se sitúan en la línea media o en cercanía tienden a metastatizar en ambos lados del cuello. La afectación múltiple de nódulos linfáticos a lo largo de toda la cadena yugular es más común en tumores agresivos de la lengua. En estos casos, también es posible observar la afectación de los ganglios linfáticos del triángulo posterior del cuello.

La aparición de metástasis a distancia clínicamente aparentes es poco frecuente. De los pacientes que se morían por carcinoma de cabeza y cuello, menos del 1% tenían metástasis a distancia. Sin embargo, la siembra de depósitos neoplásicos a distancia aparece en más del 50% de las autopsias de estos pacientes. Los principales lugares de asientos de éstas son: Pulmones, hígado, huesos (vértebra, cráneo y costillas) y nódulos linfáticos torácicos; pese a que también pueden hacer acto de presencia en glándulas adrenales, riñones, bazo, intestino y corazón. Las lesiones pulmonares requieren de una cuidadosa evaluación antes de ser diagnosticadas como metástasis, debido a su susceptibilidad de estos pacientes a presentar otros carcinomas en el tracto aerodigestivo superior. No se conocen los factores que predisponen a la diseminación metastática de los CCE orales. El grupo de mayor riesgo lo representan los tumores T3 y t$, poco diferenciados con metástasis regionales. En raras ocasiones se producen metástasis a distancia en pacientes con tumores primarios controlados.

En el caso de estar sufriendo cualquier tipo de sintomatología que le haga pensar que puede estar sufriendo un cáncer oral sólo tendrá que dirigirse a cualquiera de las Clínicas Propdental. Allí, nuestro equipo médico le realizará un completo examen a fin de determinar si ciertamente tiene algún síntoma que pueda indicar que está sufriendo un proceso de este tipo, y es que una detección precoz es fundamental, acercándose al 100% de casos curados los que se cogen en su estadio más temprano.

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