CLÍNICAS DENTALES EN BARCELONA
PIDE CITA AHORA
934 914 914
Español Français English
Inicio » Conseguir la rutina de higiene oral perfecta

Conseguir la rutina de higiene oral perfecta

Publicado por Dr. Dario Vieira el 24 Noviembre 2015 en Odontologia

La rutina de higiene oral es algo que todo el mundo tiene en la mente, ya que es de dominio público la importancia de la misma, pero… ¿La estamos realizando de manera correcta? Mucha gente, al seguir esta rutina de higiene oral pone el “piloto automático”, pero, al igual que no se plantean el dejar de hacerlo, tampoco se plantean cómo la están realizando. Al igual que ocurre con una mayoría de hábitos, con el paso del tiempo terminamos por descuidar la atención que esto requiere, y en el caso de la higiene oral esto puede acarrear consecuencias en nuestra boca, en forma de enfermedad periodontal o caries.

¿Cómo corregir los fallos para lograr una rutina de higiene oral perfecta?

Desde las Clínicas Propdental pasaremos a elaborar una lista de los errores que cometemos durante nuestra rutina de higiene oral, para que así resulte más simple el subsanarlos. Si aplicamos estos consejos nos ahorraremos muchos dolores, problemas y dinero.

Cepillarnos los dientes demasiado poco y durante poco tiempo

En la rutina de higiene oral perfecta, debemos cepillarnos los dientes, como mínimo, dos veces al día, aunque lo ideal es hacerlo después de cada comida, ya que si pasa demasiado tiempo entre los cepillados, puede formarse la placa bacteriana, con lo que aumenta el riesgo de sufrir enfermedad periodontal u otras patologías.

En cuanto al tema de la duración, para que este resulte realmente efectivo deberá durar como mínimo dos minutos, ya que se calcula que este es el tiempo necesario para higienizar todas las superficies dentales y la lengua. Para asegurarnos de una limpieza correcta, podemos dividir nuestra lengua en 4 cuadrantes y calcular unos 30 segundos en cada uno. Existen cepillos dentales eléctricos en el mercado que llevan la cuenta del tiempo.

No escoger el tipo de cerda adecuada

Algunos cepillos poseen cerdas anguladas, otras rectas… ¿Cuáles me convienen más? Esto realmente no importa demasiado, lo más importante es la técnica del cepillado que la forma de las cerdas en sí. Lo que sí es importante es la rigidez de las cerdas, que deberán ser escogidos para tus necesidades en particular. Si tienes unos tejidos orales muy sensibles, las cerdas demasiado rígidas podrían dañar las encías. Las cerdas dentales tendrán que ser lo suficientemente resistentes para eliminar la placa bacteriana, pero no lo suficiente como para que dañen los tejidos dentales y periodontales.

No usar un cepillo adecuado

Tendremos que considerar las especificaciones de nuestra boca, como el tamaño, a la hora de escoger un cepillo idóneo. De la misma forma que los más pequeños tienen un cepillo acorde a su tamaño, los adultos también deberán adaptar el tamaño del mismo en función del tamaño de la cavidad oral.

Un exceso de cepillado tampoco es bueno

Como todo en exceso es malo, el cepillado no puede ser menos. Realizar cepillados excesivos a lo largo del día podría llegar a suponer una irritación de las encías y las raíces de los dientes. De igual manera, si nos cepillamos con demasiada fuerza podríamos terminar por erosionar el esmalte dental. Un cepillado suave y de una forma correcta será suficiente para eliminar las partículas flotantes y la placa bacteriana tras cada comida.

No cepillarse la boca de forma homogénea

Si tendemos a aplicar excesivo esfuerzo en el cepillado de la cavidad oral, podríamos terminar por cansarnos antes y dejar zonas de la boca sin cepillar con la suficiente frecuencia. Para solucionar esto, podemos tratar de comenzar a cepillarnos por una parte distinta a lo largo de los diversos cepillados del día, para asegurarnos que todos los rincones de nuestra cavidad oral tienen suficiente atención y limpieza.

Olvidar la cara interior de la dentición

Un problema más común de lo que pueda parecer es que muchas personas olvidan el cepillar la cara interior de la dentición, la que está en contacto con la lengua. Esta parte suele acumular mucha placa bacteriana, debido a su tendencia natural a apiñarse.

No enjuagar el cepillo dental tras lavarnos los dientes

Cuando usamos el cepillo dental, estamos eliminando las bacterias, por lo que tenemos que limpiar el cepillo posteriormente a fin de eliminar las bacterias que se han quedado en él. Puede parecer obvio, pero todavía hay personas que no realizan esta acción. De igual modo, deberemos dejar el cepillo en alto (dentro de un vaso, por ejemplo) donde pueda secarse y así evitar el cultivo de bacterias. El capuchón del mismo puede ser útil para transportarlo, pero mejor dejarlo sin él.

No cambiar nuestro cepillo cuando se desgasta

El cepillo dental tiene una duración limitada, y esta suele ser de unos 3 o 4 meses. Para asegurarnos de que nuestro cepillo todavía está en buenas condiciones, tendremos que observar sus cerdas para comprobar su estado. Si han perdido su flexibilidad o se rompen, deberás cambiar tu cepillo rápidamente.

Como vemos, seguir una rutina de higiene oral correcta es algo sencillo y que nos ayudará a evitar patologías. Estos consejos, junto a una visita periódica a nuestro dentista, nos alejarán de cualquier patología que podamos sufrir.

Comentarios

Aún no hay comentrarios para "Conseguir la rutina de higiene oral perfecta"

    Deja tu comentario