CLÍNICAS DENTALES EN BARCELONA
PIDE CITA AHORA
934 914 914
Español Français English
Inicio » El dentista y el paciente pediátrico

El dentista y el paciente pediátrico

Publicado por Imma Roca el 27 Junio 2014 en Odontologia

Los odontopediatras reciben la formación necesaria para poder tratar los pacientes infantiles en ambos aspectos: sus peculiaridades físicas y sus características psicológicas. Durante su formación, los dentistas especializados en odontopediatría lo aprenden todo acerca del comportamiento de los niños y esto les ayuda a tratar con ellos en la clínica dental. Y es que los niños son diferentes. Hablan diferente a los adultos. Procesan imágenes, situaciones y emociones de manera única. Y todo en la vida es una nueva experiencia para ellos. Por estos motivos, algunos pequeños sufren ansiedad y aprensión nada más sentarse en la silla dental.


Aprender a hablar el lenguaje de los niños

Saber manejar el comportamiento de los pacientes en su primera visita es vital. Familiarizarlo con la clínica dental y los instrumentos del odontólogo es clave para poder llevar a cabo el procedimiento necesario sin que reaccione con miedo o rabietas, todo un reto para nuestros odontopediatras. La parte odontológica de la visita es lo más fácil en estos casos, lo difícil es tener la suficiente mano izquierda para hablar a los niños de un modo que entiendan y que no les asuste. Crear confianza Los niños necesitan un seguimiento regular para cuidar su salud oral. La etapa de dentición mixta necesita ser monitorizada y manejada debidamente para conseguir un desarrollo correcto y facilitar la salud dental en la etapa adulta. Por todo esto es importante que los niños se sienten cómodos y encuentren un ambiente familiar en la clínica dental, un logro en el que todos los profesionales del centro juegan un papel importante. La confianza e interacción entre el paciente y el dentista son vitales para un tratamiento odontológico de éxito. Además, las experiencias en la clínica dental que los niños tienen durante su infancia les suelen marcar a lo largo de sus vidas. ¿De dónde sale, si no, el miedo dental de los adultos? Si les preguntamos a algunos de ellos, la gran mayoría explicarán que tuvieron una mala experiencia de pequeños con el dentista que les ha traumatizado y de la que no se han podido desprender todavía. En algunos casos, el miedo de los padres influye incluso a los más pequeños. La actitud que los progenitores tienen en relación a la visita al dentista puede influenciar mucho a sus hijos. El hecho de plantear la cita con temor puede predisponer al niño a pasar un mal rato, cuando en realidad no tiene porqué ser así. Lo mejor es pues, dejar que los odontopediatras hagan su trabajo, ya que son las personas más preparadas tanto para cuidar de la salud oral de los niños como para tratar con ellos.

Comentarios

Aún no hay comentrarios para "El dentista y el paciente pediátrico"

    Deja tu comentario