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Sida y sus relaciones orales (I)

Publicado por Dr. Dario Vieira el 30 octubre 2015 en Odontologia

El sida es la gran infección del último tercio del siglo XX, y tiene las características singulares de una pandemia de alcances imprevistos. A día de hoy, la enfermedad no tiene curación y se encuentra difundida por los cinco continentes. Las implicaciones demográficas, el hecho de afectar tanto a niños como a adultos, la cantidad de niños huérfanos que ha generado, el coste económico, el ritmo acelerado de crecimiento y la posibilidad de que existan millones de personas infectadas demuestran que nos enfrentamos a una enfermedad de gran complejidad.

Esta enfermedad fue descrita en el año 1981 por el Centro de Enfermedades de Atlanta, y a partir de ese momento, se fue multiplicando de forma exponencial.

Del enorme número de enfermos de sida clínicos, el 54% estaban localizados en el continente norteamericano, y más de la mitad de ellos en EEUU. En África están localizados más del 35%, y en Europa, aproximadamente el 12%. En otras cifras de menor importancia se dan en el área del Pacífico y en el Sudeste Asiático, así como en Oceanía.

El hecho de que la mayoría de los países no tengan actualizados sus registros, nos hace temer que estas cifras puedan estar por debajo de la realidad. Se supone inclusive que en Usa la tasa de detección está sólo entre un 80 y 90% de pacientes. La transpolación de estos datos con países de otras regiones, hace que la OMS (Organización Mundial de la Salud) tenga una estimación de “casos reales” de SIDA, superior a 2’5 millones, y que el número de personas que dan positivo al VIH esté entorno aproximadamente a 12 millones, en las dos últimas décadas.

Epidemiología del SIDA

Los estudios epidemiológicos han identificado tres modelos de infección por el virus de Inmunodeficiencia Humana, que coinciden con ciertas áreas geográficas.

  • El modelo 1

Se localiza en países desarrollados de Europa, América del Norte, Australia, Nueza Zelanda y gran parte de América latina. La característica de este tipo es la mayor incidencia en hombres con respecto a mujeres e individuos que pertenecen a grupos con ciertos hábitos, como la drogadicción por vía parenteral.

En este grupo, los hemofílicos y los receptores de sangre y otro tipo de hemoderivados son cada vez menos importantes, ya que existen controles de los bancos de sangre.

  • El Modelo 2

Se da en los países de África, situados por debajo del Sahel y también en el Área del Caribe.

Aquí la infección no se concentra en sujetos con comportamiento de riesgo, sino que afecta en la misma proporción a hombres y mujeres. La forma de transmisión es por vía sexual y la transmisión materno – fetal resulta frecuente también.

La prevalencia de la infección resulta muy elevada, y se calcula que, aproximadamente, en las zonas urbanas, el 25% de la población alrededor de entre los 20 y los 40 años dan positivo al VIH, que el 75 – 80% de las prostitutas de las grandes urbes están infectadas y que el 5 – 15% de las embarazadas también están en riesgo, que se traduce en una posible transmisión maternofetal.

  • El Modelo 3

Corresponde a países de Europa Oriental, Asia, Oriente Medio, África del Norte y área del Pacífico. En estas zonas la incidencia de la infección por el VIH es muy baja, y los casos de SIDA clínico corresponden sólo al 1% del total.

Conviene recordar que Tailandia estaba incluida en el patrón de tipo 3, pero en el año 1988 aumentó de forma explosiva el porcentaje de drogadictos, y por lo tanto de VIH positivos. En los últimos años, la diseminación de la infección en este país ha sido intensa, con lo que su situación aumentó de gravedad de forma exponencial.

Esta violenta diseminación del VIH en Tailandia dada en las últimas décadas se puede explicar por diversos mecanismos: Primero, la población reclusa compartía jeringuillas y agujas en las cárceles. Segundo, la salida masiva de reclusos en el año 1987 extendió la infección a otros ciudadanos drogadictos por vía parenteral no reclusos. Tercero, los varones ADVP VIH pasaron la infección a prostitutas, y éstas a sus clientes, los cuales infectaban a sus compañeras sexuales esporádicas o habituales, que no pertenecían a ninguno de los grupos de riesgo anteriormente mencionados.

Este especial comportamiento en Tailandia ha hecho que se ofreciera una propuesta de considerarlo como un nuevo grupo de difusión, llamado Modelo 4.

Ciñéndonos al modelo 1, de los países occidentales, deberemos considerar que el grupo de riesgo más numeroso está constituido por varones homosexuales, hecha la excepción de Italia y España, donde el grupo de riesgo más importantes es el de ADVP. Esto nos explica que a su vez el SIDA infantil en estos dos países tenga una mayor incidencia que en le resto de la zona.

En España podemos citar daños de una encuesta realizada hace algunos años donde daba una cifra de más de 18.000 casos de sida registrado, de los cuales el 64,3% eran ADVP de ambos sexos y 436 homosexuales varones y ADVP. Esto muestra que el 67% de los casos de SIDA en nuestro país se daba entre los consumidores de droga. EN ese momento, en España los casos de sida en homosexuales varones ascendían a 2821, lo que constituía un poco más del 15% del total de casos declarados. El 6’2% se atribuye a la transmisión heterosexual. También en ese momento, el 2’5% eran receptores de hemoderivados y el 202% niños de madres VIH positivas. Los datos epidemiológicos de la Comunidad de Madrid de hace un tiempo podrían servir de referencia adecuada al resto de España.

El 82% de los casos eran varones, y el 82,2% tienen entre 20 y 40 años en el momento del diagnóstico. Sin embargo, el SIDA pediátrico, es decir, entre menores de 13 años, afecta a 485 enfermos que suponen el 2’6% de los casos.

El tratamiento dental a pacientes con sida no necesariamente difiere del resto de los pacientes. Es importante que se haga un control y tratamiento adecuado del estado dental y periodontal de estos pacientes. En otro artículo, se realizará un exhaustivo análisis acerca de las consideraciones que un paciente con SIDA debe tener para visitar al odontólogo pese a que, como apuntábamos con anterioridad, la visita no tiene por qué diferir de la de un paciente que no sea VIH positivo. Asimismo, también repasaremos las posibles afecciones que deberán ser tratadas en un paciente con este tipo de enfermedad

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