CLÍNICAS DENTALES EN BARCELONA
PIDE CITA AHORA
934 914 914
Español Français English
Inicio » ¿Hay riesgo de endocarditis en los tratamientos orales?

¿Hay riesgo de endocarditis en los tratamientos orales?

Publicado por Dr. Dario Vieira el 15 Enero 2016 en Odontologia

Podemos encontrar una amplia discusión entre los procedimientos dentales y la endocarditis. Esto se discute ampliamente entre los autores en la literatura, y es que para algunos de los consultados, son pocas las endocarditis que tienen relación con las exodoncias dentales. Alves y Tomton, de la Universidad de Alabama realizaron un estudio de carácter retrospectivo en pacientes que fueron diagnosticados de endocarditis bacteriana desde los años 1969 hasta el 1979.

El 16% de los pacientes sufrieron cuidados dentales recuentes o procesos patológicos de la cavidad oral. La sintomatología de la endocarditis comenzó en periodos tan diversos como puede ser desde inmediatamente la procedimiento oral como hasta 8 semanas después.

Endocarditis: Riesgos y recomendaciones

Las bacteriemias son muy comunes después de un procedimiento de extracción de un diente (hace unos años, la incidencia residía entre un 60 y un 90%), ocurriendo entre uno a cinco minutos desde el comienzo del procedimiento, pero finalizando a los 15 minutos del acto. Otras terapéuticas orales se sabe que causan bacteriemias en condiciones experimentales, también incluyendo la cirugía periodontal (osteoplastia, gingivectomía, colgajos, tartrectomía), con un rasgo de bacteriemias que va desde el 36 hasta el 88%.

Los procedimientos de higiene oral que se realizan por profesionales (limpieza por ultrasonidos, profilaxis dental) tienen un grado de bacteriemia que van desde un 0 al 4%, y la higiene bucodental que se administra por el paciente (la rutina de higiene oral) cuenta con un 0 al 51% de grado de riesgo.

Hay diferentes tipos de intervenciones en las que hoy en día recomiendan usar la profilaxis antibiótica. Entre ellos, podemos encontrar los procedimientos que producen un sangrado de encías o de mucosas, las intervenciones quirúrgicas que afectan a la mucosa respiratoria (Senos maxilares), la incisión y el drenaje de tejido infectado, así como la inyección intraligamentosa de anestésicos locales.

En el momento en el que se inserta el elevador entre el diente y el hueso del alveolo, el epitelio de unión se separa del ligamento periodontal; se facilita la migración de los agentes bacteriológicos desde la placa bucodental en el margen de las encías hacia la corriente sanguínea. Esto produce una bacteriemia transitoria: Estos microorganismos no tienen poder patogénico, formando parte de la flora oral normal, pero la bacteriemia transitoria es capaz de conducir a una infección sistémica por anaerobios en pacientes inmunocomprometidos, y en aquellos con un historial de defectos congénitos cardíacos. La investigación de los tipos de bacterias que están asociados con la bacteriemia en relación con la exodoncia está desde el año 1935. En los primeros tiempos, vimos que los estreptococos fueron los que se vieron más involucrados en este proceso, pero gracias a los mejores métodods de cultivo se ha demostrado la presencia mayoritaria de anaerobios en esta bacteriemia.

Esta bacteriemia aparece en algo más de un 72% de los pacientes que han tenido que sufrir un proceso de extracción dental. Esta se presentaba de forma más frecuente en los casos en los que las piezas dentales extraídas padecen una enfermedad inflamatoria oral.

La incidencia de bacteriemia también puede verse incrementada con el número de piezas dentales extraídas y la edad de los pacientes. En el momento donde extraemos más de 15 piezas dentales, la incidencia de bacteriemia se puede dar en el 100% de los casos (por lo que, está en función del grado de trauma y de la lesión tisular).

La bacteriemia es menos común en los niños que en aquellos pacientes que cuentan con una mayor edad, seguramente porque los niños tienden a sufrir un menor acúmulo de placa bacteriana y cálculo que en los adultos, y la periodontitis marginal resulta menos frecuente en aquellos pacientes que tienen menos de 20 años. En el momento en el que el volumen de sangre durante la cirugía pasa a ser mayor de 50 ml (la pérdida sanguínea tiene una estrecha relación con la inflamación de las encías asociadas con la enfermedad periodontal o pericoronaritis) y el tiempo de intervención pasa de los 100 minutos, la incidencia bacteriana también pasa a ser mayor

También podemos encontrar una amplia discusión sobre los gérmenes que encontramos relacionados con una mayor frecuencia en la Bacgeriemia. Para Okabe (1995), los gérmenes aislados con mayor frecuencia son los aerobios (1’6%), los anaerobios facultativos, incluyendo microaerófilos (27’3%), y un 71’2% anaerobios. Dentro de los anaerobios facultativos y microerófilos, los que se aíslan de una forma más frecuente, son los lactobacilos, los estreptococos y los estafilococos y dentro de los anaerobios podemos encontrar eubacterium, peptoestreptococos y propionilbacterium. Para Svihfvud, los gérmenes habituales que son responsables de la bacteremia después de la extracción son estreptococos alfa – hemolíticos, como son los dextranopositivos, streptococcus mutans, streptococcus sanguis y streptococcus mitior. En la bacteriología de los episodios de endocarditis, se encontraron que estaban implicados estafilococos en un 19%, en un 48% los estreptococos alfa – hemolíticos y en un 14 enterobacterias (textualmente, bacterias intestinales). Los ramnegativos tanto anaerobios como aerobios juegan un papel de menor relevancia. Los cocos gran – positivos se adhieren mejor que los gram – negativos al endotelio de las válvulas cardíacas: La producción de dextrano de los estreptococos juega un factor responsable d esta adherencia, lo cual parece ser el paso inicial para la patogénesis de la endocarditis.

Como la endocarditis no puede ocurrir sin una bacteriemia previa, el empleo de los agentes microbianos profilácticos tiene que realizarse en los tratamientos que causan bacteriemia con una mayor frecuencia.

El Grupo de Trabajo para la Endocarditis, de la Sociedad británica de Quimioterapia Antimicrobiana, recomienda en los regímenes parenterales, para los pacientes que sufren de alergia a la penicilina la Telcoplanina, ya que esta es más fácil de administrar que la Vancomicina y además tiene menos efectos secundarios. La pauta intravenosa es de 400 miligramos de Teicoplanina, y de 120 miligramos de Gemtamicina. En los niños d emenos de 14 años, la dosis es de 6 miligramos por kilo de Teicolnanina y de 2 miligramos por kilo de Gentamicina.

Littel criticó duramente algunos aspectos de la formulación de 1984 de la American Heart Association, que aparecen mejorados en la última, pese a esto, la duda sobre el tiempo que debería pasar entre una y otra sesión, y cuantas requiere el paciente todavía persiste. El tratamiento contra las bacterias tiene que comenzarse justo antes de la terapéutica, para que unas concentraciones sanguíneas adecuadas coincidan con la bacteriemia. Deberá evitarse un tratamiento precoz, incluso un día antes de la intervención, debido a que podrían aparecer muy rápido cepas resistentes en la flora oral. Todavía se discute cuál es la duración óptima de niveles altos de antibiótico. Pese a esto, se recomienda que en el caso de que sean varias las intervenciones odontológicas a realizar, se use este procedimiento en una sesión, en intervalos como mínimo de un mes. De esta forma, nos aseguraremos de que desaparece cualquier tipo de cepa resistente seleccionada por la profilaxis.

En la última formulación de la American Heart Association, se sustituyó la penicilina a favor de la amoxicilina. Diversas investigaciones de farmacocinética antibiótica revelaron que la amoxicilina goza de una mayor habilidad para llegar a los niveles sanguíneos deseados, y permanecer de este modo durante periodos de tiempo dilatados cuando esta es comparada con la penicilina. Además de esto, también se incorpora la clidamicina para aquellos apcientes que tengan alergia a la penicilina, pero el uso de la vancomicida sigue igual que la adición de entamicina cuando son pacientes que tienen un alto riesgo.

Hay que mencionar que la endocarditis infecciosa es, a día de hoy, un proceso muy grande, y que pese a todos los avances que se han hecho, cerca de un 15% de los pacientes terminan falleciendo pese al tratamiento suministrado.

Deberemos también recordar que el alcance de las medidas preventivas resulta un tanto limitado, dependiendo siempre del caso en particular: Por ejemplo, en el 42% dentro de un estudio británico de endocarditis, los pacientes no presentan previamente ningún tipo de anomalía cardíaca, y en la enorme mayoría de casos (un 60%), no se llegó a encontrar ningún tipo de fuente de infección.

Para terminar con este artículo, deberemos subrayar que, por desgracia, la incidencia de la endocarditis infecciosa apenas ha disminuido, pese al empleo aparentemente generalizado de la profilaxis antibacteriana, dirigida fundamentalmente a los grupos de alto riesgo.

Comentarios

Aún no hay comentrarios para "¿Hay riesgo de endocarditis en los tratamientos orales?"

    Deja tu comentario