CLÍNICAS DENTALES EN BARCELONA
PIDE CITA AHORA
934 914 914
Español Français English
Inicio » La distintas técnicas de colgajo

La distintas técnicas de colgajo

Publicado por Dr. Dario Vieira el 4 diciembre 2015 en Odontologia

Widman publicó en el año 1918 una detallada descripción del empleo de una técnica de colgajo para eliminar la bolsa. Este describía un diseño de colgajo mucoperióstico, que estaba destinado a eliminar el tejido epitelial de la bolsa y del tejido conectivo inflamado, con lo que se facilitaría una óptima limpieza de las superficies radiculares.

Primero de todo, se realizaban unas incisiones liberadores seccionales, lo que delimitaba el área especificado para la técnica quirúrgica. Estas incisiones se realizaban en la mitad vestibular de los márgenes gingivales de las piezas dentales periféricas al área de tratamiento, y se prolongaban por varios milímetros en dirección a la mucosa alveolar. Se conectaban ambas incisiones liberadoras mediante una incisión gingival que seguía el contorno del margen gingival y separaba el tejido epitelial de la bolsa y el tejido conectivo que estaba inflamado de la encía no inflamada. En el caso de que fuera necesario, se realizaban también incisiones liberadoras y gingivales por lingual de los dientes.

Técnica original del colgajo de Widman

Se rechazaba el colgajo mucoperióstico a fin de exponer al menos 2 o 3 milímetros del hueso alveolar marginal. Este era eliminado mediante curetas el collar de tejido inflamado del entorno de los cuellos de las piezas dentales, y se detartraban de forma cuidadosa las superficies radiculares expuestas. Era recomendable un remodelado óseo, para así lograr una anatómica forma ideal del hueso alveolar adyacente.

Después de realizar de forma cuidadosa el desbridamiento de los dientes del área quirúrgica, los colgajos vestibular y lingual se volvían sobre el hueso alveolar, para fijarlos en posición con suturas interproximales. Widman comentó la importancia ubicar al margen de tejido blando en el nivel de la cresta ósea alveolar, para que así no quedasen bolsas. Este procedimiento quirúrgico provocaba la exposición de las superficies radiculares. Usualmente se dejaban las áreas proximales sin recubrimiento con tejido blando el hueso alveolar.

Las ventajas más destacables que podemos encontrar en la técnica del colgajo original de Widman en comparación con la gingivectomía, incluye un menor malestar para el paciente, y es que la curación se produce principalmente por primera intención, además de ser posible restablecer un contorno óseo adecuados, en aquellos puntos que tengan defectos óseos angulares

Colgajo de Neumann

Apenas unos pocos años después Neumann describió la técnica que en algunos aspectos se diferenciaba de aquel que había sido descrito originalmente por Widman. Siguiendo la técnica que sugiere Neumann, se realiza una incisión intracrevicular por la base de las bosas gingivales, y se procede a la elevación de la encía íntegra (y parte de la mucosa alveolar) en un colgajo mucoperióstico. Tras el rechazo, se procede a curetear el lado interno del colgajo para así eliminar el epitelio de la bolsa y el tejido de granulación. Posteriormente, se pasa a “limpiar” de forma cuidadosa las superficies radiculares. Las irregularidades del hueso alveolar son corregidas para así dar a la cresta un contorno horizontal. Entonces, se recortan los colgajos a fin de permitir a la vez una adaptación óptima a los dientes, y un recubrimiento apropiado del hueso alveolar por vestibular/lingual (palatino) y proximal. Respecto a la eliminación de la bolsa, Neumann hizo especial hincapié en la importancia a la hora de eliminar las bosas de tejido blando, es decir, de aplicar colgajo a la cresta del hueso alveolar.

Operación por colgajo modificada

En el año 1931, Kirkland describía una técnica de colgajo utilizable en el “tratamiento de las bolsas de pus periodontales”. Esta técnica recibía el nombre de Operación por Colgajo Modificada. En esta técnica, las incisiones se efectúan intracrevicularmente a través del fondo de la bolsa por vestibular y lingual del áreainterdental. Las incisiones luego se extendían hacia mesial y distal. Se separaba de la encía por vestibular y lingual a fin de exponer las superficies radiculares enfermas que eran desbridadas cuidadosamente. Los defectos óseos angulares se cureteaban y, tras la eliminación del epitelio de la bolsa y de tejido de granulación de la cara interna de los colgajos, éstos se reubicaban a su posición original, asegurándolos mediante suturas interproximales. Con esto no se hacía ningún intento por reducir la profundidad preoperatoria de las bolsas.

Colgajo de reubicación apical

Durante los años 1950 y 1960, aparecieron nuevas técnicas quirúrgicas, para eliminar las bolsas periodontales de tejido blando, y cuando se indicaba, tejido duro. Se mostraba mucho énfasis en el mantenimiento después del procedimiento quirúrgico de una zona adecuada de encía adherida. Nebers fue uno de los primeros autores que se encargó de describir una técnica para conservar una zona adherida. La técnica originalmente tuvo la denominación de reubicación de encía adherida, para más tarde, ser modificada por Ariaudo y Tyrrell.

En el año 1962, Friedman considero que, a fin de describir de una forma más precisa la técnica quirúrgica introducida por Nebers, llamarle Colgajo de reubicación apical. Friedman insistió en que cuando la cirugía terminase, todo el complejo de los tejidos blandos (encía y mucosa alveolar) en lugar de encía sola se desplazaba en sentido apical. Así, en lugar de escindir la cantidad de encía que sobraría a posteriori del procedimiento quirúrgico óseo (si se la realizaba) se conservaba todo el complejo mucogingival, y se le reubicaba apicalmente. Esta técnica fue utilizada en las caras vestibulares de ambos maxilares, y en las caras linguales del maxilar inferior. La técnica descrita por Friedman debe realizarse de la siguiente manera:

Debe realizarse una incisión de bisel invertido con bisturí, con una hoja de Brad – Parker (Número 12B o 15). La distancia del margen gingival o vestibular o lingual de la incisión que deberá hacerse dependerá de la profundidad de la bolsa, así como del espesor y el ancho de la encía. En el caos de que, preoperatoriamente, existiera una zona fina y estrecha de encía adherida, la incisión deberá de realizarse próxima al diente. Deberá darse un contorno festoneado a la incisión biselada, para así asegurar el máximo recubrimiento interproximal del hueso alveolar al reubicar el colgajo. En todos los extremos de la incisión de bisel invertido deberán realizarse incisiones verticales liberadoras, que se extienden por dentro de la mucosa alveolar (más allá del límite mucogingival), con lo cual resulta posible que se reubique apicalmente el colgajo.

Usando un elevador mucoperióstico, deberemos elevar un colgajo de esta naturaleza de espesor total, que incluirá a la encía vestibular y lingual y la mucosa alveolar. El collar marginal de tejidos que incluyen el epitelio de la bolsa y el tejido de la granulación deberá ser eliminado con las curetas. Debe realizarse de forma cuidadosa el detartraje y el alisamiento de las superficies radiculares.

La cresta ósea se remodelará con el fin de recuperar nuevamente la forma normal de la apófisis alveolar, pero en un nivel más apical. Deberemos realizar la cirugía ósea con fresas y/o cinceles óseos.

Mediante una cuidadosa adaptación deberemos reubicar el colgajo vestibular/lingual en el nivel de la cresta ósea alveolar y asegurar en dicha posición. La técnica incisional y escisional que se emplea no nos permite obtener un recubrimiento apropiado con el tejido blando del hueso alveolar interproximal denundado. Es por lo que, por lo tanto, deberá aplicarse un apósito periodontal, a fin de proteger el hueso que se encuentra expuesto y conservar el tejido blando al nivel de la cresta ósea. Después de la curación, debe de quedar una zona “adecuada” de encía adherida, sin bolsas residuales.

Para poder manejar las bolsas periodontales en palatino de las piezas dentales, Friedman también se encargó de describir una modificación del llamado “colgajo de reubicación apical”, al que bautizó como Colgajo biselado. Al no existir la mucosa alveolar en palatino, el colgajo no se puede reubicar en sentido apical. A fin de preparar el tejido del margen gingival para que siga correctamente el contorno de la cresta ósea alveolar, primero se debe rechazar un colgajo mucoperióstico convencional. Posteriormente, se limpiarán las superficies dentarias y se remodela el hueso. Después de esto, se repone el colgajo palatino y se prepara y ajusta el margen gingival sobre la cresta ósea alveolar, por medio de una incisión secundaria festoneada y biselada. El colgajo se afirma en esta posición mediante suturas interproximales.

Comentarios

Aún no hay comentrarios para "La distintas técnicas de colgajo"

Deja tu comentario