CLÍNICAS DENTALES EN BARCELONA
PIDE CITA AHORA
934 914 914
Español Français English
Inicio » Labio leporino y paladar hendido: los síntomas

Labio leporino y paladar hendido: los síntomas

Publicado por Dr. Dario Vieira el 15 enero 2016 en Odontologia

El labio leporino y el paladar hendido son defectos que afectan a los niños desde su nacimiento. Ocurren porque, durante el embarazo, el bebé no se forma correctamente y los dos lados del rostro no llegan a unirse de la forma deseada. En los Estados Unidos, uno de los países más grandes y con más población, uno de cada 700 niños nace con esta afección. Hoy en día aún se desconoce la causa exacta de esta malformación, pero médicos y odontólogos apuntan una serie de causas probables, como por ejemplo desequilibrios hormonales, deficiencias nutricionales y la toma de drogas o medicamentos por parte de la madre durante la gestación. El labio leporino se caracteriza por una fisura en el labio superior, mientras que el paladar hendido se observa cuando hay una fisura directa en la parte central del paladar, que alcanza la nariz.

¿Cómo se tratan el labio leporino y el paladar hendido?

Como los dentistas en Clínicas Propdental bien saben, los niños que padecen una de estas dos afecciones se enfrentan a dificultados notorias: de tipo alimentario, respiratorio, expresivo o psicológico. La complejidad del labio leporino y el paladar hendido requiere de un tratamiento que aglutine diversos profesionales. De hecho, para tratarlos se necesita un equipo integrado por un cirujano plástico, un cirujano maxilofacial, un otorrinolaringólogo, un dentista general, un ortodoncista y un cirujano bucal. La labor conjunta de estos profesionales favorecerá los buenos resultados después del tratamiento. Pero, ¿cómo se tratan exactamente el labio leporino y el paladar hendido?

Ambas deformaciones requieren de cirugía para ser corregidas, pero es más sencillo tratar el labio leporino que el paladar hendido. El procedimiento suele realizarse cuando el niño ya ha alcanzado los tres o cuatro meses de edad y, por lo general, la cicatriz resultante desaparece a medida que el niño va creciendo. En el caso del paladar hendido, la intervención quirúrgica se realiza cuando el pequeño tiene entre uno o dos años de edad debido a la severidad de la operación y porque es cuando el maxilar superior ya ha alcanzado un crecimiento considerado normal. Si el daño es muy severo, puede ser necesario aplazar la cirugía hasta que tenga entre cinco y siete años. En algunos casos, la cirugía no es suficiente para cerrar toda la obertura y se confecciona un dispositivo protésico denominado obturador. El niño se lo colocará en la boca para que cubra el espacio que la cirugía no ha conseguido cerrar y así pueda alimentarse correctamente.

Comentarios

Aún no hay comentrarios para "Labio leporino y paladar hendido: los síntomas"

    Deja tu comentario