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Las distintas escuelas de oclusión

Publicado por Dr. Dario Vieira el 6 octubre 2015 en Odontologia

Se ha podido ver que a lo largo de las décadas, han existido numerosos profesionales y estudiosos en la materia que han desarrollado una gran multitud de estudios, siendo los estudios clásicos de la oclusión los que dieron lugar a distintas escuelas diferenciadas. Veamos cuáles son sus diferencias.

Escuela Centroeuropea

Se ha descrito con anterioridad como la teoría de Bonwill o del movimiento del triángulo pivotante sobre un ángulo del mismo fue la base de toda la escuela centroeuropea impulsada por Gysi.

De hecho, lo primero que se lleva a efecto es la detrerminación de los movimientos condilares en el plano horizontal a través del arco gótico.

Posteriormente, se lleva a cabo la oclusión dental según la guía del movimiento condilar que se ha registrado previamente. La escuela centro europea con Gysi a la cabeza ha sido un factor de importancia determinante en el uso del articulador para el estudio de la Patología de la Oclusión.

Escuela Gnatológica

Un grupo de estudiosos californianos liderado por Mc Collum fundó en el año 1926 la Gnathological Society of California, con objeto “de estudiar los movimientos de la articulación temporomandibular, medirlos, reproducirlos y usarlos como determinantes en el diagnóstico y tratamiento de la oclusión”. Para Mc Collum y el grupo que él lideraba, la naturaleza de la oclusión se encontraba en las relaciones entre el cóndilo y la gosa glenoidea los cuales determinaban los movimientos mandibulares en relación al maxilar. El convencimiento de la bondad de sus principios les llevó a construir restauraciones “ideales” de la función y la anatomía.

Los principios gnatológicos basados en la guía imperativa del cóndilo en la cavidad glenoidea y eminencia articular se basaban en la teoría descrita por Balkwill o del movimiento del eje de bisagra (eje intercondilar) y su traslación a través de la pendiente condílea descrita por Walker.

La teoría del movimiento condilar publicada por Balkwill toma en la escuela gnatológica su máxima expresión de aplicación clínica.

Mc Collum y Stuart construyeron un articulador que podría duplicar de forma real las relaciones mandibulares y los movimientos condilares junto con dientes que ocluyeran también de forma ideal.

Mc Collum modificó el articulador de Snow y fijó a la mandíbula un localizador del eje de bisagra; el conjunto se denominó arco facial kinemático. Los dos arcos faciales superior e inferior se desarrollaron hasta conseguir el pantógrafo, instrumento usado para registrar los movimientos condilares en los tres planos del espacio.

La gnatología adoptó la función balanceada como relación normal en la dentadura natural; transcurrieron aproximadamente unos 30 años hasta que le relegaron la oclusión balanceada a las dentaduras completas y adoptaron la desoclusión canina, basándose en un trabajo D’Amico el cual, basándose en estudios anatómicos propugnó este tipo de oclusión para proteger el resto de dientes, y para evitar todo tipo de interferencias en trabajo y balanceo. También adoptaron la premisa de procurar el máximo número de contactos en cada diente y en todos los dientes.

La escuela gnatológica basa la confección de restauraciones en rehabilitación oral en el hallazgo del eje de bisagra, hallazgo, registro y reproducción de los movimientos condilares, y consecuentemente diseñar la morfología oclusal bajo estos parámetros.

La concepción de oclusión mutuamente protegido dispone que la relación céntrica coincide con la máxima intercuspidación y las caras palatinas de los 6 dientes maxilares anteriores, guían los movimientos de excursión de la mandíbula, no debiéndose producir en ningún contacto dental posterior durante los movimientos laterales o protusivos de la mandíbula.

A partir de la elaboración de estos criterios y de los de Stuart y Stallard publican en el año 1960 las bases para realizar una oclusión terapéutica.

Escuela funcionalista. Trayectorias condíleas funcionalmente generadas.

Pocos años después de la publicación de la Teoría de la esfera o Teoría de Monson, Schuyler publica una serie de artículos en los cuales se da a conocer los conceptos que informan su metodología de tratamiento. Para Schuyler el funcionalismo es “todas aquellas actuaciones que vayan encaminadas a que los dientes estén provistos para obtener la más alta eficiencia durante las excursiones de la mandíbula necesarios para la función masticatoria”.

Este autor describió, desarrolló y puso a punto una técnica de ajuste oclusal que preconizaba la coincidencia entre relación céntrica y oclusión céntrica, y obtención de una oclusión balanceada, todo ello por medio de desgaste oclusal y el uso continuado de pastas abrasivas.

A lo largo de los años fue evolucionando en sus conceptos, y 30 años después aceptaba que los contactos de los dientes posteriores en balanceo y protusión no eran deseables, e inclusive propugnó el contacto dental unilateral que ahora conocemos por función de grupo.

También Schuyler en estos años dio importancia a la guía incisal como factor determinante en la morfología oclusal de los dientes posteriores.

Pocos años después, Pankey y Mann desarrollarían una técnica de rehabilitación oclusal en dentición natural que tomó como principio la teoría de Monson (de hecho, usa la bandera de Broadrick para obtener el centro de la esfera) y su desarrollo posterior, que sería elaborado por Schuyler.

Esta técnica preconiza en primer lugar la restauración de la arcada inferior y la construcción de una guía incisal. La inserción en boca de esta parte de la restauración da lugar, al realizar movimientos funcionales, la impronta en ceras de registro colocadas en los dientes tallados de la arcada superior.

De hecho, toda la rehabilitación se lleva a cabo en dimensión vertical de oclusión y no precisa el uso de arco facial, ni localizar el eje intercondilar. La guía incisiva, la morfología de la arcada inferior y los movimientos realizados generan la función.

A día de hoy, no puede permanecer una dialéctica enfrentada entre protección canina y función de grupo. De hecho, en la dentición natural existen muchos grados intermedios en cuanto a número de contactos dentales entre hemiarcadas en el lado de trabajo y en el lado de balanceo. Möller y Bakke en el año 1988 dicen “… el número, lugar y distribución de os contactos oclusales controlan la actividad muscular y la función articular de morder y masticar“. Este control implica que la posición intercuspídea se determina por un feed-back positivo, esto es, por una actividad aferente que varía con la estabilidad oclusal. El tratamiento dental convencional que afecta a las superficies oclusales varía este imput y como consecuencia la coordinación de los músculos de la masticación y la función de la articulación temporomandibular; términos como armonía y disarmonía son de carácter irrelevante y deben ser abandonados.

Los parámetros con los cuales se han llevado a cabo hasta ahora restauraciones oclusales no parece que vayan a ser suficientes en el futuro. Existen técnicas como la teleradiografía, mediante la cual, pueden obtenerse datos acerca del tipo de contacto dental predominante según parámetros óseos, obtenidos del ángulo del plano mandibular, tal y como señalan De Pietro y Moergeli. También las diferencias que existen entre las fases del ciclo masticatorio según el tipo de contacto dental de cada individuo. De igual manera los hallazgos obtenidos mediante Kinesiogradía y electromiografía tienen que conducir a que las restauraciones oclusales amplias deben ser estudiadas previamente con la máxima amplitud posible.

Una correcta oclusión contribuye tanto a una mayor salud oral como a una mejora estética, aumentando así la comodidad, la confianza y mejorando la condición saludable del paciente, lo que es uno de los objetivos de las Clínicas Propdental.

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