CLÍNICAS DENTALES EN BARCELONA
PIDE CITA AHORA
934 914 914
Español Français English
Inicio » Riesgo de endocarditis en procedimientos dentales

Riesgo de endocarditis en procedimientos dentales

Publicado por Dr. Dario Vieira el 17 febrero 2015 en Odontologia

Se discute la relación entre procedimientos dentales y endocarditis. Para algunos autores consultados, pocas endocarditis están en relación con extracciones dentarias. Tornton y Alves (1981) de la Universidad de Alabama realizan un estudio retrospectivo en pacientes diagnosticados de padecer endocarditis bacteriana desde 1969 a 1979.

El 16% de estos pacientes habían sufrido recientes cuidados dentales o procesos patológicos de la cavidad bucal. Los síntomas de la endocarditis comenzaron en períodos tan variables como desde inmediatamente al procedimiento dental y hasta después de 8 semanas.

Riesgos y recomendaciones

Las bacteriemias son muy comunes tras extracciones dentales (60 a 90%), ocurriendo entre uno a cinco minutos desde el comienzo del procedimiento, pero terminan a los quince minutos del acto. Otros procedimientos dentales se sabe que causan bacteriemias en condiciones experimentales incluyendo cirugía periodontal (gingivectomía, osteoplastia, tartrectomía, colgajos) con un rasgo de bacteriemias del 36 al 88%. Los procedimientos de higiene oral realizados por profesionales (limpieza por ultrasonidos, profilaxis dental) tienen un grado de bacteriemia del cero al 4% y la higiene oral administrada por el paciente (cepillado dental. estimulador) – un cero al 51% de grado de riesgo.

Hay varios tipos de intervenciones en las que hoy en día se recomienda utilizar la profilaxis antibiótica. Entre ellos están: los procedimientos que produzcan sangrado gingival o de mucosas, las intervenciones quirúrgicas que afecten a la mucosa respiratoria (senos maxilares), la incisión y drenaje de tejido infectado y la inyección intraligamentosa de anestésicos locales.

Cuando se inserta un elevador entre el diente y el hueso alveolar el epitelio de unión y se separa el ligamento periodontal; se facilita la migración de las bacterias desde la placa dental en el margen gingival hacia la comente sanguínea causando una bacteriemia transitoria; estos microorganismos no son patógenos y forman parte de la flora oral normal, pero la bacteriemia transitoria puede conducir a una infección sistémica por anaerobios en pacientes inmunocomprometidos y en aquellos con histona de defectos congénitos cardíacos. La investigación de los tipos de bacterias asociados con la bacteriemia en relación con la extracción dentaria viene del año 1935: en los primeros tiempos se vio que los estreptococos eran los más involucrados en este proceso, pero mejores métodos de cultivo han demostrado la mayor presencia de anaerobios en esta bacteriemia.

La bacteriemia aparece en un 72.1% de los pacientes que sufren extracciones dentarias. Se presenta con más frecuencia en aquellos casos en los que los dientes extraídos padecen una enfermedad inflamatoria dental. La incidencia de bacteriemia se ve también incrementada con el número de dientes extraídos y la edad de los pacientes. Cuando se extraen más de 15 dientes, la incidencia de bacteriemia puede ser del 100% de los casos (por lo tanto, está en función del grado de trauma y de la lesión tisular). La bacteriemia es menos común en los niños que en los adultos, probablemente porque los niños acumulan menos placa y cálculo que los adultos y la periodontitis marginal es menos frecuente en menores de 20 años. Cuando el volumen de sangre durante la cirugía es mayor de 50 ml. (la pérdida sanguínea está muy en relación con la inflamación gingival asociada con periodontitis marginal o periocoronaritis) y el tiempo para la intervención excede de 100 minutos, la incidencia de bacteriemia es también mayor.

Hay discusión sobre los gérmenes más frecuentemente involucrados en la bacteriemia. Para Okabe (1995). los gérmenes aislados más comunes son: 1.6% aerobios, 27.3% anaerobios facultativos (incluyendo microaerófilos) y 71.1% anaerobios. Dentro de los anaerobios facultativos y microaerófilos los más frecuentemente aislados son: lactobacillus, estreptococos y estafilococos y dentro de los anaerobios: eubacterium, peptoestreptococos y propionibacterium. Para Svinhfvud (1988), los gérmenes habituales responsables de la bacteriemia postextracción son estreptococos alfa-hemolíticos como son los dextranopositivos, streptococcus mutans, streptococcus sanguis y streptococcus mitior. En la bacteriología de los episodios de endocarditis estaban implicados, en un 48% los estreptococos alfa-hemolíticos, en un 19% los estafilococos y en un 14% enterobacterias (bacterias intestinales textualmente). Los gramnegativos tanto aerobios como anaerobios juegan un papel menos importante. Los cocos gram-positivos se adhieren mejor que los gram-negativos al endotelio de las válvulas cardíacas: la producción de dextrano de los estreptococos es el factor responsable de esta adherencia, lo cual parece ser el inicial paso en la patogénesis de la endocarditis. Dado que la endocarditis no puede ocurrir sin la bacteriemia precedente, el uso de agentes antimicrobianos profilácticos debe realizarse en aquellos procedimientos que con más frecuencia causan bacteriemia.

El Grupo de Trabajo para la Endocarditis de la Sociedad Británica de Quimioterapia Antimicrobiana recomienda en los regímenes parenterales, para aquellos pacientes que son alérgicos a la penicilina, la Teicoplanina, ya que es mucho más fácil de administrar que la Vancomicina y tiene menos efectos secundarios. La pauta intravenos es de 400 mg. De Teicoplanina y 120 mg. De Gentamicina. Para los niños menores de 14 años la dosis es de 6 mg./kg. De Teicoplanina y 2 mg./kg. De Gentamicina.

Littel estuvo muy crítico con algunos aspectos de la formulaciónde 1984 de la American Heart Associasion que aparecen mejorados en la última, sin embargo la duda acerca de cuánto tiempo tiene que pasar entre una sesión y otra y cuando el paciente necesita varias sigue persistiendo. El tratamiento antibacteriano se debe comenzar justo antes de la intervención para que unas concentraciones sanguíneas adecuadas coincidan con la bacteriemia. Se tendrá que evitar un comienzo precoz, incluso un día antes de la intervención, debido a que pueden aparecer rápidamente cepas resistentes en la flora bucal. La duración óptima de altos niveles de antibiótico sigue aún en discusión. Sin embargo, se recomienda que, si son necesarias varias intervenciones odontológicas, realizar el procedimiento en una sesión o en intervalos de al menos un mes, para asegurarse de que desaparezca cualquier tipo de cepa resistente seleccionada por la profilaxis.

En la última formulación de la AHA se ha sustituido la penicilina V por amoxicilina. Distintas investigaciones de farmacocinética antibiótica han revelado que la amoxicilina es más hábil para llegar a los niveles sanguíneos deseados y permanecer así durante períodos de tiempo extendidos que cuando se compara con la penicilina. Asimismo, se incorpora la clindamicina para los pacientes con alergia a la penicilina, pero el uso de la vancomicida continúa igual que la adiciona de entamicina cuando se trata de pacientes de alto riesgo.

Hay que mencionar que la endocarditis infecciosa constituye todavía un proceso muy grave, ya que cerca del 15% de los pacientes mueren a pesar del tratamiento.
También deberíamos recordar que el alcance de las medidas preventivas suele ser bastante limitado, dependiendo del caso. Así, por ejemplo, en el 42% de un estudio británico de endocarditis, los pacientes no presentaban previamente ninguna anormalidad cardíaca y en la abrumadora mayoría de los casos (el 60%) no se pudo encontrar ninguna fuente de infección.
Finalmente, subrayaremos que, por desgracia, la incidencia de endocarditis infecciosa no ha disminuido apenas a pesar del uso aparentemente generalizado de profilaxis antibacteriana dirigida a los grupos de alto riesgo.

Comentarios

Aún no hay comentrarios para "Riesgo de endocarditis en procedimientos dentales"

Deja tu comentario