CLÍNICAS DENTALES EN BARCELONA
PIDE CITA AHORA
934 914 914
Español Français English
Inicio » ¿Qué relación hay entre el estrés y los problemas dentales?

¿Qué relación hay entre el estrés y los problemas dentales?

Publicado por Dr. Dario Vieira el 26 Febrero 2016 en Odontologia

El estrés es una situación donde nuestro cerebro se sobrecarga con demasiados problemas o quehaceres, donde buscamos una rápida y eficaz resolución en un lapso de tiempo demasiado breve, lo que termina por causar angustia, nerviosismo, y en algunos casos, ataques de pánico o de ansiedad.

El estrés se puede encontrar cada día de forma más común debido al frenético ritmo que la sociedad nos impone. Esto puede afectar a nuestra salud de muchos modos distintos, pero ninguno de ellos es bueno. El estrés se relaciona con diferentes problemas de salud, que van desde la depresión, pasando por tensión alta, colesterol alto y que pueden llegar a suponer un detonante de enfermedades que tienen una gravedad mucho mayor.

Entre todas las complicaciones que comentamos también deberemos tener en cuenta que unos niveles altos de estrés también pueden llegar a afectar tanto a tu mandíbula como a tus piezas dentales. ¿Cómo? Es más sencillo de lo que parece, te contamos el motivo.

El efecto del estrés en la salud oral

El estrés puede causar que mientras nos sentimos bajo presión, realicemos un apretamiento involuntario de los dientes, lo que causa una mordida muy fuerte y totalmente innnecesaria. En este caso, podremos denominarla bruxismo diurno (pese a que esta situación también es capaz de generar bruxismo nocturno). El bruxismo diurno no nos causará unos daños excesivos en nuestra boca en el caso de que éste sea leve y pasajero, pero en el caso contrario, podría erosionar la dentición hasta el punto de llegar a ocasionar roturas o fisuras dentales, lo que podría terminar derivando en problemas de una mayor consideración. No sólo esto, sino que también puede causar una excesiva sensibilización del diente debido al desgaste que produce la mordida en el esmalte dental, que, naturalmente, no está preparado para trabajar bajo una presión tan pronunciada.
En lo que a la mandíbula respecta, dos desórdenes se han relacionado de forma directa con el estrés. En primer lugar encontramos el síndrome de la articulación temporomandibular, y por otro lado, el dolor disfuncional miofacial.

Pese que técnicamente no son enfermedades como tal, estos dos desórdenes son capaces de ser muy molestos. El TMJ se caracteriza por provocar un dolor que, si bien es leve, es altamente duradero en los ligamentos de la mandíbula. Por otra parte, el MPD es un trastorno parecido, pero no hace referencia sólo a los ligamentos o a las articulaciones, sino que también es referido para todo tipo de dolor o molestia originado por un estrés excesivo, como podría ser sencillamente una sensación de tirantez aguda en la dermis por haber mantenido tensa la zona.

Por algún motivo que se desconoce, estos dos desórdenes se presentan con una mayor facilidad en las mujeres, sobre todo en aquellas que cuentan entre los 20 y los 30 años de edad.

Los síntomas que encontramos más comúnmente pasan por la sensación de “click” cuando abrimos o cerramos la mandíbula, además de la incapacidad de abrir la mandíbula en su totalidad, y notar sensación de tirantez o tensión en las mejillas.

En el caso de sufrir cualquiera de estos síntomas que exponemos y ver que no experimentamos una mejoría en el tiempo, deberemos consultar con nuestro médico de cabecera y a nuestro dentista de confianza lo que nos está ocurriendo.

No obstante, tenemos que decir que hasta que los profesionales de la salud que deben diagnosticarle hayan emitido un plan de tratamiento, resultará recomendable que se sigan las pautas que a continuación expondremos:

Deberemos masajear suavemente la zona en la que notamos dolor o tirantez. En caso de que la tirantez o el dolor persistan, deberemos practicar masajes de forma repetida durante el día o durante el periodo que las molestias hagan acto de presencia.

Habrá que intentar evitar todas las situaciones que puedan ocasionar estrés en las que se vea involucrado. Lamentamblemente, este es un consejo que sabemos bien que no siempre puede ser llevado a cabo. Si este es el caso y no puede alejarse de su foco de estrés, lo más recomendable sería que incorpore algún tipo de ejercicio físico a la rutina diaria, y es que ayudará a liberar la tensión acumulada, y cuenta con efectos muy positivos contra la ansiedad temporal. Aquellas personas que cuentan con dificultades para realizar ejercicios, pueden hacer otro tipo de actividades que les relajen, como la meditación o la iniciación al yoga, que destaca por ser tranquila.

¿Se percata de situaciones donde se rechina los dientes de manera involuntaria? En este caso, sería ideal acercarnos a nuestra Clínica Propdental más cercana ,a fin de consultar con nuestro dentista la posibilidad de la confección de una férulas orales para usarlas durante la noche. Si bien esto no hará que se solucione el bruxismo diurno, nos ayudará a prevenir los problemas que ocasione un posible bruxismo nocturno, en caso de que no seamos conscientes de que nos ocurre.

Además de todo lo que comentábamos con anterioridad, el estrés no sólo cuenta con estos resultados directos sobre nuestra salud oral. Indirectamente, sus efectos también son capaces de dañarla. Esto es motivado a que, generalmente, el estrés nos provoca una brusca disminución de las defensas en el cuerpo, lo que hace un caldo de cultivo perfecto para la reproducción de bacterias. Las boca es un perfecto contenedor de bacterias de forma natural, pero la bajada de las defensas ocasionan que éstas puedan encontrar un ambiente idóneo para multiplicarse y hacerse un excesivo acúmulo de estas, lo que puede originar desde sarro, teniendo que ir a la clínica dental para realizar una limpieza dental profesional hasta la aparición de bolsas periodontales, que, como ya sabemos, estas son un factor de mucha mayor complejidad, que hará ocasionar la aparición de patologías como la periodontitis, capaces de hacer que se ocasione la pérdida de las piezas dentales.
Por todo esto, además del resto de efectos negativos que el estrés tiene sobre la salud más allá de la cavidad oral, deberemos tener una vida lo más sosegada que podamos, y en el caso de que no sea posible debido a la familia, al trabajo o en definitiva, a factores externos, debemos tratar de mantener bajos nuestros niveles de estrés mediante actividades de relajación, deportivas o lúdicas al fin y al cabo. Esto, junto con una visita de carácter semestral a nuestro dentista de confianza hará que no tengamos que preocuparnos por las patologías durante mucho tiempo

Comentarios

Aún no hay comentrarios para "¿Qué relación hay entre el estrés y los problemas dentales?"

    Deja tu comentario