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Reabsorciones dentarias

Publicado por Dr. Dario Vieira el 1 agosto 2015 en Odontologia

Las reabsorciones dentarias son procesos de destrucción de los tejidos duros del diente de forma similar a la reabsorción del tejido óseo. Para ello se precisa el concurso de unas células del tejido conectivo cuyas características citologicas son similares a los osteoclastos, pero que por al ser su acción el destruir la dentina, reciben el nombre de dentinoclastos.

De forma frecuente el proceso evoluciona en fases de reabsorción y de aposición en un intento de reparar las zonas dañadas, pudiendo encontrarse en la misma lesión una zona en la cual se produce una reabsorción de forma activa (con células gigante multinucleadas), zonas de aposición de un tejido similar al osteocemento y otras zonas en las que no hay actividad. De forma habitual el proceso suele comenzar afectando a la destina y al cemento radicular, pero dicha destrucción de tejido no se limita a estos propios tejidos, sino que puede llegar a extenderse al esmalte dental, sobre todo en el caso en el que hay dientes incluidos.

Podemos llegar a distinguir tres tipos diferentes de reabsorción en los tejidos duros del diente, estos varían en función del lugar en el que se inicie el proceso: reabsorción externa, reabsorción interna (o intradental interna) y reabsorción externa-interna. Cada una de las variante tendrá un proceso de desarrollo, evolución, pronostico y tratamiento diferente.

Reabsorción externa:

Este tipo de reabsorción afecta a la raíz dentaría en la zona que esta en contacto con el ligamento periodontal. El proceso suele iniciarse en el ápice o en una de las caras laterales de la misma. Su etiología puede deberse de forma principal a factores locales, entro los que se destacaría la presencia de infecciones, traumatismos y presiones sobre la raíz de una forma aguda o crónica. Parece ser que la vitalidad del ligamento periodontal y del cemento ejercen como protección contra este tipo de reabsorciones en concreto, quizás esto es debido a la presencia de los restos epiteliales de Malassez.
Una infección crónica es con mayor probabilidad la causa mas frecuente de que dichas reabsorciones de los ápices radiculares suceda; así también es frecuente encontrar ápices radiculares de aspecto desflecado en relación con un granuloma periapical o con un tratamiento endodóntico que se haya realizado de forma incorrecta. Los traumatismos agudos, con o sin avulsión dentaria, de forma frecuente provocan a medio largo plazo reabsorciones de la raíz. Las presiones que se ejercen durante los tratamiento en los que se aplica ortodoncia, bien por utilizar una fuerza excesiva e incluso a veces con tratamientos correctamente realizados, a menudo cursan con un redondeamiento de los ápices y en ocasiones con verdaderas amputaciones radiculares, que por normal general se limitan en el tiempo y cesa cuando lo hacen las fuerzas que lo originaron.

También es frecuente la existencia de reabsorción radicular externa en relación con la presión que ejercen los dientes incluidos contra las raíces de los dientes vecinos. Así se hace posible encontrar que la raiz distal de un segundo molar inferior este reabsorbida de forma parcial por la presión ejercida sobre ella por un cordal incluido en posición mesioinclinada. Además de que la presión lenta y mantenida de determinados tumores benignos o malignos sobre algunas de las caras de las raíces pueden llegar a cursar con procesos de reabsorción de las mismas

Merece una mención aparte un proceso de reabsorción radicular fisiológico que se produce cuando se da una sustitución de la dentición decidía por los diente sucedáneos permanentes.

La clínica de esta patología se suele presentar con un dolor que aparece de forma espontánea, también a la masticación en la raíz afecta o incluso puede ser en algunos casos una patología asintomática en la que no se notaria dolor alguno. a la percusión vertical suele existir algún tipo de molestia. El diente puede ser que muerte la secuela de un tratamiento endodóntico el que el paciente haga referencia en la historia a la existencia de algún tipo de traumatismo previo o de un tratamiento en el que se haya realizado alguna ortodoncia.

Para concluir con el diagnostico en el caso de la reabsorción externa siempre sera necesario un diagnostico de tipo radiográfico que lo confirme. En ciertas ocasiones debemos comparar la longitud de la raíz dañada con la de las otras raíces de la arcada, en algunas ocasiones pueden ser necesarias las proyecciones oblicuas o desensilladas para observar de forma correcta la presencia de reabsorción de forma lateral. En las radiografías aparecerá una raiz corta con el extremo desflecado en el caso de lesiones de tipo apicales, y una lesión en sacabocados en el caso de que la lesión sea lateral. La radiografía también nos podrá llegar a orientas sobre la etiología correcta de la lesión, mostrándonos la existencia de granulomas apicales, dientes incluidos o incluso tumores. El resto de la anatomía del diente afecto aparecerá de forma normal, sin cambios en la sombra radiográfica de la pulpa dentaría, incluso en el caso de superposición de esta estructura con la lesión.

Cuando realizamos un estudio histológico de estas lesiones en los dientes extraídos, se muestran áreas lacunares reabsorbidas con células gigantes multinucleadas similares a los osteoclastos, las cuales están al lado de áreas de reparación con aposición de osteocemento.

El tratamiento de las reabsorciones externas a de ser en primer lugar etiológico, pues es habitual que al eliminar la causa que ha llegado a producirlo se consiga detener el proceso de reabsorción. Así pues se indicara la realización de un tratamiento de los conductos radiculares, de forma preferible con la utilización de cementos antisépticos o de hidróxido de calcio, y en el caso de que el tratamiento no termine yendo bien, se puede precisar de la apicectomía, extracción de los dientes incluidos, retirada de los aparatos ortodónticos o exeresis de los tumores (solo en caso de que los tumores fuesen la causa de la reabsorción)

En ocasiones, los intentos de resolver el cuadro terminan no dando resultados positivos, sobre todo cuando la destrucción es muy extensa o en los casos que cursan con movilidad del diente afectado, por lo que en esos momentos el único tratamiento posible será la extracción de la pieza y su posterior reposición por una prótesis o implante.

Ameoclasia:

Este tipo de reabsorción es un proceso en el cual no se limitan a los dientes normalmente erupcionados. En ciertas ocasiones también se produce la reabsorción de dientes incluidos, como caninos o cordales. Las causas que lo desarrollan no son bien conocidas, pero quizás intervengan algunos factores locales o presión de las estructuras que produzcan una diferenciación celular hacia dentinoclastos u osteoclastos de los tejidos blandos que rodean al diente.

Este proceso no solo puede afectar a la raíz (dentina y cemento) sino que además también puede llegar a afectar a la corona. Es así de esta forma como el esmalte de los diente no erupcionados puede presentar varios defectos puntiformes dando así un aspecto de corrosión a su superficie. Este tipo de lesiones pueden estar parcialmente rellenas e un tejido que es similar a osteocemento. Este proceso de destrucción del esmalte por células de estirpe osteoclásica se denomina ameloclasia. Así pues se observa aquí con cierta frecuenta en caninos incluidos durante bastantes años que han sido fenestrados para su colocación ortogontica dentro de la arcada.

Reabsorcion interna

La reabsorción interna es un proceso el cual consiste en que la dentina es reabsorbida de forma inicial desde su propia pulpa dental, que afecta a la región mas profunda de la dentina. Son mal conocidas tanto su etiología como la patogenia. Es posible por eso que cualquier lesión pulpar que curse con inflamación de la misma pueda llegar a producir los cambios degenerativos que conducen a la producción de dentinoclastos en su interior. Así es posible poder observar la reabsorción interna después de traumatismos agudos, en dientes que ha sido sometidos a la acción de una sobrecarga oclusal, dientes que han llevado tratamientos pulpares como protección directa o pulpotomías, y también puede presentarse de una forma idiopativa. la localización de esta puede ser a cualquier altura de la pulpa, ya sea a nivel de la cámara pulpar como en los conductos radiculares

La cínica de esta patología es silente hasta que la enfermedad esta en fases muy avanzadas, en ellas el paciente puede referir la presencia de un dolor a la hora de la masticar, que se puede confirmar con al percusión del diente que está afectado. En algunas ocasiones se puede observar la llamada “mancha rosada” en la corona o el cuello del diente, la cual es producida por la trasparencia de la pulpa a través de los tejidos dentales adelgazados. En otras ocasiones la lesión sigue creciendo y perfora la corona del diente, apareciendo así un polipo pulpar. La fractura patológica también puede ser la forma por la que desgraciadamente se procede al diagnostico de esta afección. Así pues cuando realizamos la exploración pulpar, el diente muestra signos evidentes de vitalidad disminuida.

El tratamiento de este tipo de lesiones deben pasar pos la realización de una endodoncia, tratando así en lo posible de eliminar el tejido pulpar metaplasico de la zona que tiene la reabsorción, con la ayuda de la instrumentación mecánica (como fresas de Gates), o desbridación química, para proceder mas adelante a la obturación tanto de los conductos como también de la lesión en si. Si se consigue este objetivo será posible así detener el avance de la reabsorción. Pero sin embargo, el pronostico a largo plazo del diente será reservado, ya que la misma podrá sufrir algún tipo de fractura por el debilitamiento producido ya no por la lesión en si sino también por la instrumentación necesaria para su tratamiento.

Reabsorción externa-interna

Esta reabsorción se trata de una de tipo externa que progresa de forma insidiosa por el espesor de la dentina como si de carcoma se tratase, pudiendo así llegar a comunicar con la pulpa. Su etiología, como en el caso de la reabsorción interna, es también poco especifica, relacionándose así con procesos que cursen traumatismos crónicos del diente y con algún tipo de enfermedad periodental.

La clínica de la misma es algo mas selecto que la reabsorción interna y suele aparecer odontalgia. Además puede en algunas ocasiones apreciarse la existencia de un punto de color rojo en el cuello del diente, a veces en relación con una papila hipertrofia y sangrante al cepillado y sondaje que nos confunde la orientación del diagnostico hacia una nueva patología periodontal. Los valores pulpares mustian una vitalidad normal o un poco disminuida. La radiología será, como en los casos anteriores de reabsorciones radiculares la que nos pueda orientar en el diagnostico (aunque en algunas ocasiones la exploración de la superficie del diente en el surco crevivular nos desvelara la presencia de una cavidad de reabsorción). En ella observaremos la aparición de una zona radiolucida borrosa, de borde desflecado, en ciertas ocasiones trabeculada, que en función de la proyección se comunica o no con el espacio periodontal por uno o mas sitios, aunque anatomopatologicamente de manera habitual existen estas comunicaciones. La localización respecto al eje del diente será central o excéntrica dependiendo de la proyección. E el caso de que la cavidad se superponga con la sombra de la pulpa, esta no se vera “borrada”; únicamente en casos que están muy avanzados, en los que se llega a una comunicación de la lesión con la pulpa, puede verse aquella con los contornos borrados en ciertas zonas de la lesión.

El estudio de dientes extraídos en los que se ha realizado cortes seriados nos llega a mostrar la presencia de cavidad y conductos en forma de laberintos que dan a la dentina un aspecto carcomido. En el interior de los mismos llega a existir un tejido de granulación con muchas células inflamatorias y células gigantes mulrinucleadas. Dicha lesión no suele afectar a la dentina peripulpar o dentionide (la cual esta menos calcificada que el resto de la destina), y si lo hace ocurre en las fases mas avanzadas de la enfermedad pudiendo a si mismo producir necrosis de la misma. En otras zonas, la lesión puede estar inactiva y a veces producirse en ellas la aposición de osteocemento en un intento de que la lesión sea reparada.

El tratamiento mas conservados de la reabsorción externa-interna es difícil y existen pocas posibilidades de éxito. En este caso realizar una endodoncia a la pieza afectada no nos resolvería nada, pues el origen de la patología es externo al complejo dentinopulpar.La extracción de la pieza afectada y su restauración de forma protésica suele ser el único tratamiento posible que de un resultado óptimo.

Comentarios

2 comentarios para "Reabsorciones dentarias"

  • El 31.10.2015 , dayan_201015@hotmail.com ha comentado:

    Hola, soy Francy. Quería averiguarles acerca de las reabsorciones radiculares. Tenía hace 4 años braquets y cuando finalizo el tratamniento me di cuenta que las raíces desaparecieron, perdi mis dientes, esto lo pudo prevenir el odontólogo?. Nunca me hizo controles, solo al final y por que yo quería hacerme recorte de encia me di cuenta del daño en mis dientes.

    • El 02.11.2015 , Laura Manonelles ha comentado:

      Buenos días Francy,
      Cualquier tratamiento de ortodoncia, en cualquier país, deberá seguir una revisiones mensuales, ya que el tratamiento no avanza si no se realizan estas y se cambian arcos, colocan elásticos, etc. El paciente deberá acudir mensualmente al dentista.
      Normalmente la reabsorción radicular esta provocada por un proceso infeccioso, no por un movimiento de los propios dientes. Los procesos infecciosos se observan radiográficamente y pueden derivar de caries, fracturas dentales, problemas o enfermedad periodontal no tratada, etc.
      Un saludo cordial.

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