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Variedades de anestesia locorregional

Publicado por Dr. Dario Vieira el 9 marzo 2016 en Odontologia

La anestesia locorregional se puede obtener bloqueando la transmisión a diferentes nivels; ello posibilita que se hable de variedades o tipos de anestesia locorregional.

Las variedades de anestesia locorregional

  • Tópica

Algunos anestésicos locales aplicados sobre los tegumentos (en especial las mucosas) tienen la capacidad de atravesarlos y actuar sobre las terminaciones sensoriales

  • Infiltrativa

En esta modalidad, el anestésico local se inyecta alrededor de las terminaciones nerviosas o de aquellas fibras nerviosas terminales que no son macroscópicamente identificables; es la típica “anestesia local”, y recibe de forma complementaria otros nombres que responden a la topografía donde se deposita el anestésico local.

  • Bloqueo de campo

Se obtiene cuando se impide la propagación de los impulsos de las fibras nerviosas terminales con la condición de que éstas sean macroscópicamente identificables. En ocasiones, cuando se trabaja sobre partes blandas, suele requerir varios puntos de inyección alrededor de la zona donde se va a intervenir.

  • Bloqueo nervioso

Se consigue cuando la inyección del anestésico local se hace lejos de las terminaciones nerviosas, sea en un tronco nervioso importante (bloqueo troncal) o en un ganglio nervioos (bloqueo ganglionar) obviamente el efecto anestésico es muy superior a las técnicas infiltrativas. En la práctica odontológica sólo se practican bloqueos de troncos nervioso s de la segunda y sobre todo de la tercera rama del nervio trigémino.

Ya hemos mencionado que la elección del tipo de anestesia viene condicionada en parte por el acto quirúrgico que se va a realizar, y por el tiempo que creemos que va a ser necesario para llevarlo a cabo. De esta manera, por ejemplo, para hacer un desbridamiento sencillo como en el caso de un abceso botonado, o bien para efectuar la extracción de un diente temporal, será suficiente una anestesia de corta duración como la de contacto; en cambio para efectuar la extracciónd e un diente definitivo ya se requiere una anestesia de mediana duración como es la infiltrativa periapical, y si se trata de un acto quirúrtico de mayor envergadura y duración se complementará con cualquier tipo de anetesia troncal; tal sería el caso de una quistectomía.

En cirugía oral nos interesa fundamentalmente la anestesia local, que consigue la supresión de la sensibilidad de una zona determinada de la cavidad oral por medios farmacológicos, y la consciencia del paciente permanece intacta.

Tipos de anestesia local en odontología

Va a depender de la topografía (en nuestro caso las estructuras que conforman el periodonto en su concepto más amplio) donde va a depositarse la solución anestésica. Así, tenemos los siguientes tipos:

Mucosa

Equivale aquí a la anestesia tópica. Lo ideal sería emplear poca cantidad de anestésico local de baja toxicidad a poca concentración, ya que la absorción a través de la mucosa es una realidad incuestionable; para obciar estos posibles inconvenientes se ha de intentar limitar el área de aplicación (mejor crema que no spray) empleando una torunda impregnada con anestésico.

Submucosa

Es la anestesia más superficial que se puede conseguir por punción e infiltración; en la práctica odontológica encontramos tres variantes bien definidas: submucosa superficial, paraapical supraperióstica y papilar.

La anestesia submucosa superficial consiste en la aplicación del anestésico local justo por debajo de la mucosa y se diferencia de la paraapical supraperióstica porque ésta es más profunda; de todas formas, en muchos casos son indistinguibles, sobre todo cuando se realizan en zonas donde el espesor del tejido submucoso es reducido.

La anestesia paraapical supraperióstica es la técnica más empleada en odontología, y en muchos casos se la denomina simple y eqrróneamente “infiltrativa”. El término de supraperióstica indica que el depósito de la solución anestésica se hace entre la mucosa y el periostio, mientras que el de periapical (mejor que periapical) hace mención al nivel que se pretende conseguir.

La anestesia papilar es una técnica en la que se inyecta solución anestésica directamente en la papila interedentaria, además de la anestesia de la propia papila, en ciertos casos llega a proporcionar la analgesia suficiente como para extraer un diente temporal que sea móvil.

Subperióstica

En esta variante el anestésico local se deposita entre el periostio y la cortical del maxilar; la lógica distensión del periostio hace que sea una técnica dolorosa y a la vez nada recomendable, ya que no representa ninguna ventaja substancial respecto a la supraperióstica.

Intraósea

En este caso, la inyección se hace en pleno espesor de la medular del hueso maxilar; el principal problema es que supone un problema el mero hecho de cómo pensar que con una aguja se puede llegar a atravesar un impedimento tan grande y duro como es la cortical externa. A su vez tiene dos variantes: La intradiploica, en la que el depósito de la solución anestésica se tiene que efectuar cerca de la situación teórica del ápice del diente que se desea anestesiar y la intraseptal; en ésta la inyección se efectúa en el hueso de la cresta alveolar o septo interdental.

Intraligamentosa

La solución anestésica es inyectada en el espacio periodontal.

Intrapulpar

Es un recurso importante, pero que requiere tener la pulpa expuesta; consiste en inyectar mediante una aguja fina, una mínima cantidad de anestesia local dentro de la cámara pulpar o del conducto radicular.

Material para la anestesia locorregional

Jeringa, aguja y recipiente de vidrio con la solución del anestésico local son imprescindibles para la anestesia locorregional; como es de suponer todo este tipo de material ha sufrido un seguido de cambios en clara relación con los adelantos tecnológicos, pero además con las exigencias sanitarias de cada época: A día de hoy nadie se cuestiona si no se deben usar agujas o recipientes que no sean de un solo uso, e inclusive podemos encontrar ciertas corrientes que proponen que se usen de forma universal jeringas no recuperables.
La disputa conceptual no es fácil de resolver, pero hemos de admitir que en el fondo se trata de una cuestión de calidad de vida propia de países desarrollados; además, debería verse el coste social que esto representa, sopesando los dos platillos de la balanza: por un lado, el gasto real, es decir, además del importe del material en sí, el esfuerzo que se requiere para destruir el material en cuestión. Por otro lado de la balanza, la ganancia que supone la profilaxis, la no transmisión de enfermedades cómo el sida o la hepatitis sérica, con una repercusión socioeconómica de primer orden durante las últimas décadas en nuestra sociedad.

Muchas veces caemos en el error de no prever las complicaciones que pueden suceder en el curso de nuestra práctica diaria, pensemos que muchas de estas situaciones vendrán desencadenadas o por lo menos relacionadas con la práctica de la anestesia locorregional. Desde un punto de vista estrictamente legal es obligatorio que se disponga de un mínimo material para hacer frente a cualquier situación de emergencia que se pudiera presentar.

Tipos de jeringas

Ha habido, a lo largo de los años, una evolución muy palpable en el diseño de las jeringas, desde las aportadas por los pioneros. Hoy en día, y de una forma un tanto artificiosa, podemos distinguir dos clases de jeringas; unas que tienen una aplicaciónnc asi exclusiva en el campo de la odontología (pese a que gtambién se usan por ciertos especialistas sanitarios) y otras que son de un uso más general, pero que en determinados casos se pueden usar perfectamente en la práctica odontológica.

  • Jeringas metálicas para cartucho

A día de hoy es imperativo el uso de estas jeringas, la evolución de sus prestaciones ha determinado que la mayoría de las existentes en el mercado sean de carga lateral o también de carga axial posterior, como un rifle, y contengan un dispositivo que nos permite aspirar. Evidentemente, No hace falta decir que al ser metálicas se pueden esterilizar en el autoclave después de ser utilizadas para un único paciente.

Una de las ventajas de este tipo de jeringa es la robustez y la larga vida pese a recibir los impactos fisiológicos que le da la esterilización repetitiva al autoclave; el hecho de que sea desmontable nos permite cambiar una determinada pieza cuando ésta esté deteriorada. Esto suele ocurrir con los artilugios para aspirar (arpón y hélice) encargados de la retención del émbolo del cartucho; la solución consiste en cambiar el pistón.

  • Jeringas autoaspirantes para el cartucho

La conveniencia de aspirar hizo que se desarrollaran estas ingeniosas jeringuillas que se basan en la elasticidad de los cierres de goma (diafragma o émbolo, según el sistema) del cartucho para conseguir la presión negativa necesaria para obtener una aspiración sin esfuerzo.

En el sistema Aspiject el mecanismo radica en el interior de la punta del cilindro de la jeringa, donde hay un pequeño tubo metálico que al chocar con el diafragma permite que se produzca la aspiración cuando se para de inyectar.

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