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Preparación cavitaria para incrustaciones

La preparación cavitaria para incrustaciones dentales sigue patrones comunes a todos los tipos de incrustaciones (de composite o de porcelana) con paredes divergentes hacia el exterior de la cavidad, con suelos planos para garantizar la estabilidad y el apoyo de la restauración y ángulos redondeados que contribuyen a la resistencia del diente tratado.

Preparación cavitaria para incrustaciones dentales
incrustaciones dentales
Preparación cavitaria para incrustaciones dentales de tipo overlay

Es necesario mantener un espesor mínimo en todo el volumen de la incrustación dental de unos 2 mm.

Preparación cavitaria para incrustaciones dentales

En general, en la preparación cavitaria para incrustaciones dentales, las paredes serán más divergentes que las utilizadas para incrustación de oro, contando con los cambios dimensionales de la cerámica (contracción) No se practican surcos ni biseles. Se recomienda una terminación amplia en chaflán. La restauración no debe acabar muy cerca del punto de contacto para así poder alcanzar el margen en las maniobras de pulido. Las zonas retentivas que pueden quedar en las paredes cavitarias se rellenan con ionómero de vidrio.

A continuación se toma una impresión de la cavidad con siliconas de adición o poliéteres. En el caso de las incrustaciones dentales realizadas por un procedimiento de cadcam dental se efectúa una impresión óptica con un dispositivo especialmente diseñado a tal efecto que permite obtener una imagen de la cavidad en un monitor sobre el que se diseña la restauración. Seguidamente, por medio de unos procesos robotizados, se talla en pocos minutos la incrustación sobre un bloque ya preparada de cerámica.

La cavidad queda protegida por una obturación provisional hasta la confección y el cementado de la incrustación dental. Estas restauraciones temporales se elaboran siguiendo los mismos criterios ya descritos para las incrustaciones de composite.

Acabada la confección de laboratorio de la restauración, este se prueba en la boca tras retirar la obturación provisional. Como ya se ha señalado no se comprueban en este momento los contactos oclusales.

El cementado de las incrustaciones de porcelana se realiza igual que el cementado de las incrustaciones de composite. La diferencia entre estos dos tipos de incrustaciones dentales reside en el acondicionamiento de la superficie de la porcelana dental.

La incrustación de porcelana debe ser tratada previamente a su cementado con ácido fluorhídrico o bien, con un amonio fluorado y a continuación se debe silanizar la superficie. Tras ubicar la incrustación sobre la cavidad se retiran los excesos de cemento y se polimeriza este con luz halógena siguiendo las pautas convencionales. Con la incrustación ya cementada se verifican los contactos oclusales, que se pueden retocar con fresas de diamante de grano fino, para después pulir esas zonas con gomas abrasivas apropiadas y pasta de pulir.

En las cerámicas coladas de vidrio y apatita hay que tener en cuenta que debido a sus procesos de elaboración característicos, el color y la caracterización se pueden eliminar si la restauración queda “alta” y es necesario eliminar material.