CLÍNICAS DENTALES EN BARCELONA
PIDE CITA AHORA
934 914 914
Español Français English
Inicio » Periimplantitis

Periimplantitis

La periimplantitis se definió como un proceso inflamatorio que afecta a los tejidos que rodean a un implante osteointegrado en funcionamiento, resultando en una pérdida del hueso de soporte.

Diagnóstico de la periimplantitis

Diagnóstico de la periimplantitisAdemás de analizar los parámetros clínicos ya explicados para el diagnóstico de la periimplatitis, debemos tener en cuenta otros datos como:

  1. Control radiográfico de los implantes osteointegrados
  2. Movilidad de los implantes
  3. Diagnóstico microbiológico

En implantes colocados y mantenidos con éxito en el tiempo, al realizar el diagnóstico microbiológico se observa que existe una microflora aerobia, principalmente cocos gram + y bacilos no móviles. Al poco tiempo de la colocación del implante, esta flora se estabiliza. En cambio, en estudios donde se realiza diagnóstico microbiológico en implantes que fracasan, se observa la presencia de patógenos periodontales putativos, como la Porphyromona gingivalis, la Prevotella Intermedia, el fusobacterium, y las espiroquetas.

Por tanto, de esos estudios se deriva la importancia de establecer un buen control de placa bacteriana durante el programa de mantenimiento, y una vez establecida la periimplantitis, conseguir eliminar el agente etiológico microbiano.

Los objetivos del tratamiento de las lesiones periimplantarias son eliminar la lesión inflamatoria, parar la progresión de la enfermedad y mantener el implante osteointegrado en función con los tejidos periimplantarios sanos.

Tratamiento de la periimplatitis

radiografía periimplantitisEl protocolo de tratamiento más extendido hoy día sería el Protocolo CIST (Cumulative Interceptive Supportive Therapy), el cual, en función de una serie de parámetros clínicos y radiográficos tomados durante la fase de revisiones periódicas y comprende diferentes modalidades de tratamiento:

  1. Desbridamiento mecánico.
  2. Terapia antiséptica.
  3. Tratamiento antibiótico.
  4. Procedimientos quirúrgicos.

En cuanto al desbridamiento mecánico contraindicamos el uso de curetas metálicas ya que la integridad de la superficie del implante se puede ver seriamente dañada. Para evitar este daño en clínicas Propdental recomendamos curetas de fibra de carbón.

En cuanto al tratamiento antiséptico, la literatura publicada apoya el uso de enjuagues con digluconato de clorhexidina al 0’1-0’2%, irrigación de las bolsas periimplantarias con clorhexidina al 0’2%, y la aplicación local de gel de clorhexidina al 0’1 -0’2%.

El apoyo de tratamiento antibiótico sistémico ha sido usado por casi todos los autores, pero no existe un consenso en cuanto al tipo, la dosis y la duración. Han propuesto el uso de metronidazol solo o asociado a amoxicilina, dando buen resultado en la eliminación de bacterias gram-.

Una vez establecida la primera fase del tratamiento, se procedería en función de la severidad clínica y radiográfica de las lesiones y al procedimiento quirúrgico regenerativo o resectivo.

En caso de defectos óseos verticales moderados o pérdida ósea horizontal (defectos Tipo I y II), la técnica de colgajo reposicionado apicalmente y la terapia resectiva ósea son utilizados para la reducción de la profundidad de bolsa global, modificar la arquitectura ósea negativa y modificar la rugosidad de la superficie de los implantes afectados.

Para el tratamiento de defectos óseos verticales moderados a severos se sugiere la utilización de terapias regenerativas usando membranas e injertos óseos. El procedimiento regenerativo se ha acompañado de la detoxificación de la superficie del implante. Para tal efecto, se han usado multitud de productos, como ácido cítrico, tetraciclina, unidad de polvo abrasivo-aire, e incluso ,una gasa impregnada en clorhexidina al 0′ 1%  y una solución salina alternativamente este último sobre todo cuando se combina con injerto autólogo + membrana PTFEe).

En cuanto al material regenerativo, parece que los mejores resultados se han conseguido con injerto de hueso autógeno recubierto con membrana. Parece que el uso de membranas no reabsorbibles (PTFEe) ofrece mejor resultado frente al uso de injertos óseos solos. Las membranas reabsorbibles se degradan muy rápidamente, aunque existen membranas de reabsorción lenta que podrían ser útiles.

Uno de los factores es ver si la profundidad de sondaje está aumentada o no en función, como ya hemos visto de la localización del hombro del implante.

Si no está aumentada y no presenta ni placa ni sangrado, la actitud a tomar será continuar con el programa de mantenimiento. En el caso de que encontremos la localización con sangrado y placa positivos, deberemos realizar el desbridamiento mecánico de la misma y reforzar la higiene oral del paciente.

En el supuesto de que nos encontremos una profundidad de sondaje aumentada, deberemos realizar una radiografía periapical, para poder visualizar el nivel de la cresta alveolar alrededor de los implantes dentales. En el caso de que no exista pérdida de hueso alveolar, ni existan signos clínicos de inflamación ni infección, podremos pensar en realizar un tratamiento para corregir la anatomía desfavorable de tejidos blandos.

Por el contrario, si existe pérdida de hueso alveolar, con presencia de placa y/o sangrado al sondaje, se deben realizar todas las maniobras necesarias para disminuir el grado de inflamación y de infección. Posteriormente en función de si el defecto está localizado a los implantes dentales o se trata de un problema generalizado enmarcado dentro de una periodontitis, la actitud terapéutica irá enfocada a intentar disminuir el riesgo de recidiva , realizando una confección de la anatomía de tejidos duros, para así disminuir la profundidad de sondaje. En el caso de que sea un defecto localizado, deberemos tener en cuenta si realizamos una cirugía resectiva o regenerativa en función del componente infraóseo de los defectos.