CLÍNICAS DENTALES EN BARCELONA
PIDE CITA AHORA
934 914 914
Español Français English
Inicio » Antiinflamatórios esteroideos

Antiinflamatórios esteroideos

Los glucocorticoides son los fármacos antiinflamatórios esteroideos con mayor potencia antiinflamatoria con los que contamos en la actualidad para los tratamientos de implantes dentales, si bien pueden presentar numerosos efectos indeseables potenciales, que aparecen cuando se administran a determinadas dosis y durante un tiempo prolongado.

Antiinflamatórios esteroideos e implantes dentales

Existe suficiente evidencia científica de que los corticoides a dosis medias o elevadas en una, dos o tres dosis, consiguen minimizar de manera significativa los síntomas postoperatorios que siguen a una intervención quirúrgica de implantes dentales, siendo más efectivos que los fármacos utilizados habitualmente para este fin.

Su uso en el postoperatorio tras cirugía de implantes dentales se limita a una o dos administraciones de dosis que oscilan entre los 40 mg y los 125 mg de metilprednisolona al día.

Las posibilidades de efectos adversos de los antiinflamatórios esteroideos en tratamientos de implantes dentales serán ínfimas si se respetan las cantidades dichas y administrando una o dos dosis la mayoria de las veces, existiendo numerosos estudios clínicos que lo avalan.

La vía intramuscular es la más utilizada, seguida de la vía oral, siendo la dexametasona y la metilprednisolona los antiinflamatórios esteroideos comúnmente usados. En cuanto a la dexametasona se refiere, puede utilizarse vía oral.

Los mejores resultados en tratamientos de implantes dentales se consiguen, mediante la asociación de metilprednisolona con un antiinflamatórios esteroideos no esteroideo, de forma que el corticoide controlaría fundamentalmente el edema postoperatorio, y el AINE controlaría mejor el dolor postoperatorio.

Más recientemente han aparecido los glucocorticoides de tercera generación, fundamentalmente el deflazacort, cuyos efectos colaterales, especialmente sobre el metabolismo óseo, hidrosalino, y glucídico son inferiores a los de los corticoides clásicos.

Este corticoide se administra vía oral y está ya siendo utilizado en la actualidad por numerosos profesionales en sustitución de los clásicos, y ello a pesar de no existir hasta el momento estudios clínicos que respalden su uso en el modelo dental o que precisen las dosis a utilizar.

A partir de nuestra experiencia, y basándonos en lo publicado, aconsejamos utilizar corticoides en las cirugías de implantes en aquellos casos en que preveamos dolor o inflamación intensa que no va a ceder -o lo hará sólo parcialmente-, con los AINE y analgésicos convencionales.

Los casos de implantes dentales con mucho despegamiento mucoso o con mucha osteotomía cursan con mucho edema, por lo que estaría indicado su uso. En estos casos utilizamos metilprednisolona -puede utilizarse otro corticoide a dosis equivalentes-, a dosis que oscilan entre los 40 a los I25 mg. vía oral o i.m., según el grado de inflamación y dolor que esperemos (si queremos ajustar en función al peso del paciente, una buena regla es administrar 1,5mg.,Kg. de peso y día).

Esta cantidad la administramos en una sola dosis peroperatoria, repitiéndola a las 24 horas para evitar el efecto rebote, pudiendo administrarse una o dos dosis más si persisten dolor y/o edema importantes.

La Dexametasona a dosis de entre 6 y 16 mg podría ser una alternativa con la misma pauta que la metilprednisolona.

Riesgos de los corticoides

Por último cabe recordar el controvertido tema de los efectos adversos que pueden ocasionar estos fármacos, insistiendo en que la pauta que se utiliza en el postoperatorio de la cirugía de implantes dentales es de muy breve duración y a dosis medias o medias-altas, con lo que no existe riesgo alguno de los temidos efectos como la supresión del eje HHS, la osteoporosis, la redistribución de grasa corporal, retrasos en la cicatrización de heridas, inmunosupresión, etc… que requieren de periodos más prolongados de administración.

Sí que es cierto que la complejidad de las acciones farmacológicas de estos medicamentos hace que haya que tomar precauciones en determinados pacientes sin que por ello haya que privar al resto de sus beneficios; de esta forma se aconseja, en caso de existir antecedentes o clínica de úlcera péptica, el administrar antiácidos antiH2, si bien parece que el riesgo ulcerogénico por los corticoides está relacionado con otros factores que serían potenciados por estos fármacos.

Los corticoides son fármacos diabetógenos, por lo que debieran manejarse con sumo cuidado en pacientes con diabetes o con historia familiar de la enfermedad, a pesar de que este efecto es mayor igualmente cuanto más alta es la dosis y la duración del tratamiento. Igualmente se desaconseja su uso salvo casos de indicación urgente o vital, en la insuficiencia renal, miastenia gravis, embarazo -especialmente en el primer trimestre-, tendencias sicóticas, diverticulitis e hipertensión, estando contraindicados de forma absoluta en casos de tuberculosis, herpes simple ocular, glaucoma, sicosis aguda o alergia.