CLÍNICAS DENTALES EN BARCELONA
PIDE CITA AHORA
934 914 914
Español Français English
Inicio » Las matrices dentales

Las matrices dentales

Publicado por Dr. Dario Vieira el 21 noviembre 2015 en Odontologia

Las restauraciones dentales precisan para su correcta finalización, del empleo por parte del especialista de un seguido de elementos si n los que la restauración no va a poder ser completada. Nos estamos refiriendo a las Matrices Dentales, y a los medios auxiliares de las mismas, a saber, las cuñas, los materiales termoplásticos y los adhesivos de las matrices.

Las matrices de uso dental han sido empleadas desde los comienzos de la Odontología, y casi todos los autores clásicos de la Operatoria dental. Ideadas por Dwienelle en el año 1880 para resolver orificaciones, fueron mejoradas por Andrews en el año 1886, quien las perforó en sus extremos y las dotó de unas cintas para atarlas a los dientes. De esta forma, las matrices eran fijadas de forma firme a la pieza dental en su posición correcta. Black describió las primeras matrices “modernas”. Con posterioridad, McBride transforma la idea inicial del citado autor haciendo agujeros en las matrices, para así pasar por ellos cintas, al modo de Andrews.

Las matrices evolucionaron, sin embargo, en función del avance de los materiales industriales, que fueron creando aleaciones cada vez más fuertes y a la vez moldeables. De este modo, las matrices dentales modernas permiten resistir grandes deformaciones y altas cargas sin rupturas.

Las matrices dentales serán desarrolladas en profundidad en este artículo y sucesivos, desde una perspectiva descriptiva y clínica, buscando siempre aportar el máximo de utilidad práctica en las líneas que a continuación se aportan:

El concepto de matrices dentales

las matrices dentales son los elementos que van a sostener al material de restauración durante su inserción y fraguado en la cavidad terapéutica, para evitar, actuando a modo de “encofrado”, su desbordamiento por alguna de las paredes dentales ausentes. Estos son moldes que actuarán como pared dentaria artificial en sustitución de las paredes dentarias ausentes, durante el tiempo necesario para la estabilización del material restaurador. Por medio de las matrices convertimos una cavidad compleja en otra simple.

Las matrices dentales deben contribuir al logro de una restauración dental adecuada, esto es, correcta desde los puntos de vista anatómico, funcional y estético. Para lograr estos objetivos, han de cumplir una serie de requisitos.

Con respecto al material restaurador:

Deben contener el material de restauración: La presión necesaria para la instalación de un material de restauración en una cavidad es variable, pero todos ellos requieren de alguna presión. La matriz dental ha de ser capaz de resistir la fuerza necesaria para insertar la obturación en la cavidad. De esta forma, fa a impedir que el material se desborde por alguna de las paredes ausentes.

Proteger el material de restauración durante su fraguado: Los materiales que precisen de protección durante su fraguado pueden serlo por la cobertura de la matriz. En particular, hay que referirse a los ionómeros de vidrio clásicos, los cuales precisan de un balance hídrico muy exacto. La matriz los va a cubrir en aquellas fases del fraguado precoz y tardía, fases en las que la desecación o su humectación resultan fatales, impidiéndose el alcance de sus máximas propiedades clínicas. En los casos de restauraciones adhesivas realizadas con Panavia, éste será protegido por la matriz del oxígeno ambiental, en los márgenes de la restauración cubiertos por la misma. Se inicia así su reacción de fraguado.

Contribuir al acabado de la superficie de la restauración: Los autores están de acuerdo en considerar que la superficie de la restauración que se sitúa bajo una matriz alcanza unos valores de pulimento superiores a los que se alcanza por los medios de pulido convencionales.

Con respecto al diente:

Permitir la consecución de una forma adecuada de la restauración: Restaurar la anatomía dentaria es una necesidad básica para el logro de una restauración estética y funcionalmente aceptable.

Permitir el establecimiento de un punto de contacto adecuado: Por extensión del punto anterior, el punto de contacto se conforma, en el caso de las matrices metálicas, mediante su bruñido sobre un bloque de papel resilente, con un bruñidor de bola u ovoide. Las matrices plásticas requieren de técnicas rigurosas que se describirán.

Proteger a los dientes contiguos: Durante la preparación de la cavidad, el uso de instrumental rotatorio puede ser lesivo para la superficie de los dientes vecinos, si no se hace muy cuidadosamente. El empleo de una matriz separadora evitará este problema. Por otro lado, para la realización de técnicas adhesivas es necesario el tratamiento de las superficies dentaria, cerámicas y/o metálicas con agentes químicos agresivos. La extensión innecesaria de su acción a dientes contíguos que no precisen de tratamiento alguno pueden ser evitada mediante la interposiciónd e matrices dentales, que impedirán nuestra acción yatrógena sobre ellos.

Con respecto a los tejidos blandos:

Proteger la papila interdentaria: En aquellas cavidades en que los márgenes estén situados subgingivalmente, la importancia de la matriz como elemento separador de la encía cobra una gran relevancia, al permitirnos tener bajo control este margen durante la fase de relleno de la cavidad. Suele ser necesaria la ayuda de las cuñas para este propósito.

Rechazar la encía marginal: Gracias a las matrices dentarias, podemos realizar una somera retracción gingival que permitirá poner al descubierto zonas de la cavidad que de otra forma quedarían inaccesibles o precisarían de otros medios más engorrosos para su abordaje.

Con respecto a la cavidad terapéutica:

Impermeabilizar la cavidad: Esta última función de las matrices dentarias se desarrollará con el concurso de otros medios auxiliares, como las cuñas y los adhesvios, así como los otros medios de aislamiento convencionales. Es necesario que la cavidad permanezca estanca durante todo el proceso restaurador, y los márgenes gingivales podrán ser independizados del medio oral acuoso merced a las matrices.

Requisitos que deben cumplir las matrices dentales

Para poder cumplir con todas sus funciones, las matrices dentales tienen que reunir una serie de propiedades, sin las que su misión terminará por fracasar. El comienzo de estas permitirá al especialista seleccionar la matriz que en cada momento sea la más adecuada para cada situación.

Compatibilidad: La interacción entre el material de restauración y la matriz va a invalidar a ésta para el correcto ejercicio de sus funciones, al impedir que se consiga una restauración adecuada. Esta incompatibilidad puede ser de naturaleza química, como ocurre con las matrices de celuloide, las cuales pueden inhibir la reacción de fraguado de las resinas acrílicas, o bien de naturaleza físico – química, como ocurre con los adhesivos de última generación: Ciertas técnicas adhesivas pueden devenir en la adhesión del material de restauración a la matriz, lo que impide su posterior desinserción sin que se produzcan arrancamientos del material de relleno. Es necesario envaselinar la cara interna de la matriz para evitarlo.

Rigidez: Todas las matrices han de presentar esta rigidez que nos permita su inserción entre los dientes. Esta rigidez es máxima para las matrices metálicas y es muy pobre para las plásticas, llegando a ser muy justa por ejemplo en las matrices preformadas transparentes para sectores posteriores. En este caso, su inserción en zonas interproximales está muy dificultada, y tendremos que recurrir en una gran multitud de ocasiones a ayudas clínicas como es el preacuñamiento, que describiremos en otro momento.

Estabilidad: La matriz dentaria no debe poder desplazarse una vez situada en su lugar. Debe permanecer in situ sin deslizamiento, pues en el caso contrario pierden todas sus funciones. Los aros de cobre presentan las merjores puntuaciones en esta propiedad.

Plasticidad: Las matrices, incluso las que estén previamente conformadas, deberán de ser deformables para que permitan su adaptación perfecta a todos los márgenes de la restauración, así como contornearlas y crear el punto de contacto.

Transmitancia óptica: Las matrices que van a ser empleadas con materiales fotocurables habrán de presentar esta propiedad, para así poder dejar pasar la luz que va a servir para el fraguado del material de restauración, y que ésta pueda alcanzar todos los rincones de la cavidad.

Espesor mínimo: Para que al retirarlas no quede una separación entre dos dientes contiguos. Cuando utilicemos aros de cobre u otros tipos de matrices de espesor excesivo, tendremos que proceder a su desgaste, generalmente mediante discos abrasivos, para su adelgazamiento en lugares tales como el punto de contacto.

Comentarios

Aún no hay comentrarios para "Las matrices dentales"

    Deja tu comentario