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Técnicas radiográficas en el diagnóstico periodontal

Publicado por Dr. Dario Vieira el 2 Diciembre 2015 en Odontologia

Las técnicas radiográficas constituyen, usándose en conjunto con otras técnicas, uno de los pilares fundamentales en el diagnóstico de las enfermedades periodontales. Aunque en varios procesos que afectan al periodonto (gingivitis, agrandamientos gingivales) la radiografía no puede aportar muchos datos de interés, las alteraciones óseas que acompañan a la periodontitis pueden ser detectadas con facilidad una vez que la técnica radiográfica se usa con precisión, y teniendo en cuenta una serie de normas de manejo básicas:

Por normal general, los procedimientos radiográficos en periodoncia son considerados como complementarios de la exploración clínica. Esto quiere decir que no es un test diagnóstico que tenga que realizarse de forma aislada, sino como indicación subsidiaria a una correcta exploración clínica del paciente, pudiendo en estos casos aportar una información valiosa acerca del estado del periodonto.

Desde el punto de vista práctico, y salvo excepciones, la periodontitis es una enfermedad que afecta de forma generalizada y en mayor o menor grado a todo el periodonto, por lo que es de desear que la técnica radiográfica permita visualizar el periodonto de todos los dientes con una calidad de imagen suficiente para poder definir con pequeñas variaciones en los patrones morfológicos óseos y radiculares. Por esto suele ser necesaria la realización de un número elevado de radiografías, idealmente 18 o 20, para así poder examinar cada diente o grupo de dos dientes en condiciones favorables desde el punto de vista de la angulación, lo que redunda en una mayor aproximación a la realidad.

Tipos de técnicas radiográficas en el diagnóstico periodontal

Radiografías panorámicas

La radiografía panorámica convencional puede aportar datos de interés acerca del estado periodontal, aunque con poca definición. Resulta de utilidad para proporcionar información sobre la pérdida de hueso maxilar, sobre todo en los espacios interdentales de los molares y premolares, con la ventaja de la casi ausencia de angulación, siendo menos precisa en la región incisiva inferior. No aporta datos acerca de la cresta marginal del hueso, defectos verticales poco pronunciados y lesiones de furcación iniciales o moderadas, por lo que aunque puede ser una técnica de valoración inicial, es poco solicitada en periodoncia. Sin embargo, es una técnica valiosa en aquellos casos en los que exista un planteamiento inicial de colocación de implantes, pues suele evidenciar con una buena magnitud de imagen los espacios edéntulos, así como las distancias entre la cresta ósea y el canal dentario inferior, seno maxilar y base de las fosas nasales (con el consiguiente factor de magnificación).

Las proyecciones panorámicas estáticas o extraorales con tubo intraoral proporcionan buena imágenes de los sectores anteriores óseo/dentarios, pero tampoco están indicadas para el diagnóstico periodontal.

Radiografías de aleta de mordida

Esta constituye una excelente técnica diagnóstica, para poder valorar con mucha exactitud la altura y morfología de la cresta ósea, así como las lesiones de furcación. Esto es debido a que la angulación del haz de rayo con respecto al eje del diente y cresta marginal del hueso es prácticamente un ángulo recto y por lo tanto la película radiográfica recibe la impresión completamente paralelizada.

Este tipo de radiografías, ya sean con técnica horizontal o vertical, son de muy amplia utilización en el diagnóstico radiológico dentario, por lo que permiten al dentista obtener una buena información del periodonto marginal al mismo tiempo que del diente, aún sin haber realizado exploración periodontal específica (sondaje periodontal).

Al igual que sucede con las radiografías periapicales, la radiografía de aleta nos permite identificar con mucha exactitud la presencia de factores etiológicos locales (restauraciones, caries, etc). Tiene el inconveniente de ciertas limitaciones anatómicas, como son el hecho de no poderlas realizar correctamente en casos de dientes anteriores, debido a la poca altura palatina, y molares superiores que se acompañan de paladar plano.

Radiografías periapicales con técnica de bisectriz

Son de poca utilidad para el diagnóstico periodontal, pues conllevan distorsiones importantes de las imágenes reales, del tipo de acortamiento radicular, pérdida de la proporción coronorradicular, solapamiento del espacio furcal, desdoblamiento de las tablas óseas vestibular y lingual, etc.

Uno de los mayores problemas que crea desde el punto de vista diagnóstico es que produce un acercamiento de la cresta ósea al límite amelocementario (debido a una proyección más coronal de la cresta ósea vestibular), lo cual puede conllevar a la percepción de una pérdida de hueso menor de la que en realidad existe. Es por todo esto que esta técnica es desaconsejable en el diagnóstico periodontal.

Radiografía periapical paralelizada con cono largo

Esta es la técnica más universalmente aceptada para el diagnóstico periodontal. Tal y como se ha descrito anteriormente, permite observar la arquitectura ósea con buen detalle y poca distorsión, por lo que dentro de ciertos límites, consigue aportar un información muy fidedigna del estado periodontal. Presenta ciertos inconvenientes y limitaciones que hacen que, en ocasiones, no se pueda realizar la radiografía todo lo paralelizada que debiera, como es el caso de paladar plano o con discreta altura, torus linguales y malformaciones, que exigen tener que angular la radiografía con respecto al eje óseo – dentario. De todas maneras, estas pequeñas variaciones en la angulación suelen ser mínimas y por supuesto menores que las que se obtienen con la técnica de bisectriz, aunque deben ser tenidas en cuenta a la hora de evaluar la imagen obtenida.

En la realización de la técnica se debe valorar no sólo la paralelización en el plano vertical, sino también en el plano horizontal. En el caso de no hacerse, se pierde definición en la observación de los límites coronarios mesio – distales, lesiones de furcación y sobre todo, se pierde la capacidad de apreciar el tabique interdental e interradicular, debido a la superposición de las raíces dentarias. Es por ello que esta técnica debe explorar como máximo uno o dos dientes por radiografía, extremando las precauciones para que la galleta de mordida del paralelizador esté perfectamente localizada sobre el área a explorar.

La exploración periodontal completa mediante esta técnica, exige realizar entre 16 y 20 radiografías, siendo lo ideal 20. De esta forma, los incisivos y caninos se exploran de forma unitaria para así evitar distorsión lateral, excepto los dos centrales, que aparecen en la misma placa, y los dos premolares se integran en una msima radiografía, al giualq ue los molares. Se completa la serie radiográfica realizando dos placas de aleta de mordida, lo que permite minimizar la distorsión vertical, debido a la angulación del paladar, y así poder objetivar con mayor precisión la imagen de la cresta ósea marginal en los molares y premolares.

En algunos casos, estas radiografías se acompañan de una rejilla milimetrada que queda impresa en la placa, lo que os permite conocer con cierto grado de exactitud, y siempre que reproduzcamos fielmente la técnica, las modificaciones de las estructuras óseas que tienen lugar en el tiempo.

Técnicas de substracción radiográfica digital y análisis densitométrico.

Estas técnicas han sido relegadas a programas de investigación, siendo poco o nada empleadas en el diagnóstico clínico convencional. Resultan de utilidad desde el punto de vista de proporcionar información en el tiempo de los cambios óseos y densitométricos que se van produciendo en la estructura ósea a medida que progresa la enfermedad, ya que son capaces de detectar variaciones mínimas. En este sentido, estas técnicas pueden aportar información valiosa en el futuro sobre los cambios óseos producidos durante los periodos de actividad de la enfermedad, ayudando de este modo a detectar dichas fases.

Como vemos, el dentista tiene un gran número de radiografías dentales, que podrá ir empleando en función de las necesidades que le surjan, o para el diagnóstico que requiera para un momento determinado.

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