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Maloclusión Clase III

La maloclusión clase III según la clasificación de Angle, viene definido por una posición de adelantada de la arcada inferior respecto a la superior.

Normalmente va acompañado de otras características dentarias y esqueléticas que le confieren una enorme variabilidad tanto oclusal como morfológica o facial.

La maloclusión clase III dentoesquelética se ha considerado a lo largo de la historia como uno de los maloclusiones más llamativas debido a la deformidad facial que puede ocasionar. Es una disarmonía que suele identificarse muy pronto no sólo por la ortodoncista, sino también por los padres de los pacientes, que acuden a clínicas dentales Propdental solicitando ayuda.

Afortunadamente la maloclusión clase III esquelética es relativamente poco frecuente entre los casos clínicos de ortodoncia, siendo muy variable la prevalencia según los Países.

Clasificación de la Maloclusión clase III

Podemos distinguir tres tipos de maloclusión clase III:

  1. Maloclusión clase III verdadera: la desproporción de las bases óseas es el origen de la maloclusión.
  2. Maloclusión clase III falsa, pseudoprogenie o Clase III neuromuscular: se caracteriza por un adelantamiento funcional de la mandíbula en el cierre oclusal. La retroinclinación de los incisivos superiores o la proinclinación de los inferiores en el contacto oclusal fisiológico fuerza a los cóndilos a mesializarse.
  3. Mordida cruzada anterior: la anomalía está circunscrita a la oclusión invertida de los incisivos, estando los huesos maxilares en una relación adecuada.

Otra forma de clasificar las Clases III de Angle y que condiciona la planificación del tratamiento de ortodoncia, así como el pronóstico del mismo, hace referencia a las estructuras implicadas. Así, podemos distinguir entre Clase III dentaria, en la que son principalmente las inclinaciones de los incisivos las que participan de la misma, y Clase III esquelética, en la que el compromiso etiológico va de la mano de la discrepancia de tamaño entre ambos maxilares.

En cuanto a la etiopatogenia, podemos resumir diciendo que este tipo de pacientes heredan un patrón morfogenético con tendencia a la Clase III junto a una disminución de la presión perioral. Por cualquier causa puede aparecer una posición postural baja de la lengua que permita el avance de la mandíbula. Esto desencadena un exceso de crecimiento mandibular, además de disminuir el estímulo para el normal crecimiento del maxilar.