CLÍNICAS DENTALES EN BARCELONA
PIDE CITA AHORA
934 914 914
Español Français English
Inicio » Retenedor fijo

Retenedor fijo

El retenedor fijo (retenedores de ortodoncia fijos) se emplea normalmente en situaciones en las que se prevé una inestabilidad intraarticular y se ha planeado una retención prolongada.

retenedor fijo de ortodoncia

Retenedor fijo

Existen cuatro indicaciones fundamentales del retenedor fijo:

  • Mantenimiento de la posición de los incisivos inferiores.
  • Mantenimiento del diastema.
  • Mantenimiento del espacio para un implante dental.
  • Mantenimiento de los espacios de extracción cerrados en adultos

Mantenimiento de la posición de los incisivos inferiores

retenedores fijos de ortodoncia

Como ya hemos comentado anteriormente, la principal causa de apiñamiento de los incisivos inferiores durante los años finales de la adolescencia (tanto en pacientes que han seguido tratamiento ortodóncico como en los demás) es el crecimiento tardío de la mandíbula según el patrón de crecimiento normal.

Especialmente si los incisivos inferiores estaban colocados irregularmente con anterioridad, incluso un pequeño crecimiento mandibular diferencial entre los 16 y los 20 años puede hacer recidivar el apiñamiento.

La recidiva del apiñamiento se acompaña casi siempre de la inclinación lingual de los incisivos centrales y laterales en respuesta al patrón de crecimiento.

Un retenedor de ortodoncia es excelente para mantener alineados estos dientes es una barra lingual fija, anclada únicamente a los caninos (o a los caninos y los primeros premolares) y apoyada en la superficie lingual plana de los incisivos inferiores por encima del cíngulo.

De este modo se impide que los incisivos se muevan iingualmente y es posible mantener razonablemente la corrección de la rotación en el segmento de los incisivos.

Los retenedores fijos de canino a canino deben ser de un alambre lo bastante grueso como para aguantar la distorsión a Io largo del margen de separación tan amplio que existe entre estos dientes.

Solía utilizarse acero de 28 o 30 milésimas de pulgada con un doblez de bucle en el extremo del alambre para mejorar la retención. Con este diseño, un retenedor cementado puede permanecer en posición durante muchos años.

A pesar de que existe la preocupación acerca de su efecto a largo plazo sobre la salud periodontal, las revisiones a largo plazo de los pacientes que han llevado retenedores cementados durante más de 20 años no hanmostrado problemas periodontaless.

También es posible adherir un retenedor lingual fijo a uno o varios incisivos. La principal indicación para esta variante es la rotación muy acentuada de un diente. No obstante, cualquiera que sea el tipo de retenedor empleado, conviene que los dientes no queden rígidamente inmovilizados durante la retención. Por este motivo, si reducimos Ia envergadura del alambre retenedor adheriéndolo a uno o varios dientes intermedios, habrá que usar un alambre más flexible. Una buena opción para un retenedor fijo adherido a los dientes adyacentes es un arco de alambre de acero trenzado de 17,5 mil de diámetro.

Mantenimiento del diastema

La segunda indicación para un retenedor fijo es una situación en la que haya que unir mediante adhesión algunos dientes de forma permanente o semipermanente para mantener el cierre del espacio existente entre los mismos.

Esto suele suceder cuando se ha cerrado un diastema entre los incisivos centrales superiores.

Incluso si se ha practicado una frenectomía, tiende a abrirse una pequeña separación entre los incisivos centrales superiores. En estos casos, el mejor retenedor es un segmento adherido de alambre flexible. Hay que moldear el alambre de forma que quede cerca del cíngu1o para alejarlo del contacto oclusal.

El retenedor de ortodoncia mantiene los dientes juntos, permitiéndoles alguna movilidad independiente durante su función (de ahí la importancia de que el alambre sea flexible).
Una alternativa es un alambre sólido configurado para evitar los contactos entre los dientes (faciIitando el uso de la seda dental) y que también puede incorporar topes para evitar que la mordida se haga más profunda.

Un retenedor removible no es una buena elección para la retención prolongada de un diastema central. En los casos problemáticos, el diastema está cerrado al retirar el retenedor, pero vuelve a abrirse rápidamente. El movimiento dental que acompaña a este cierre de vaivén puede ser perjudiciai alargo plazo.

Mantenimiento del espacio del póntico o del implante

Un retenedor fijo es también la mejor opción para mantener el espacio en el que se va a colocar posteriormente un puente o un implante. Utilizando un retenedor fijo durante algunos meses) se reduce la movilidad dental y suele resultar más sencillo colocar el puente fijo que servirá entre otras cosas) como retenedor ortodóncico permanente.

Si se requiere tratamiento periodontal adicional tras la recolocación de los dientes, pueden pasar meses o incluso años antes de que se llegue a colocar el puente, por 1o que indudablemente se necesitará un retenedor fijo.

Los implantes dentales deben colocarse lo antes posible, una vez completada la ortodoncia, para que puedan integrarse durante las fases iniciales de retención.

El mejor retenedor ortodóncico para mantener un espacio póntico posterior es un grueso alambre intracoronal adherido a los dientes adyacentes (en preparaciones poco profundas si son dientes futuros para un puente). Obviamente, cuanto mayor sea la separación, más grueso deberá ser el alambre. Bajando el alambre para que quede lejos de la oclusión, reducimos las posibilidades de que resulte desplazado por las fuerzas oclusales. Para los espacios anteriores se necesita un diente de repuesto, que puede anclarse a un retenedor removible.

Con este sistema se garantiza el uso casi constante del aparato y se obtienen resultados satisfactorios durante períodos breves. Después de unos meses, especialmente si se va a retrasar la colocación de un implante o un puente durante un tiempo largo mientras se completa el crecimiento vertical durante la adolescencia, es mejor colocar un retenedor fijo en forma de puente adhesivo.

Mantenimiento de los espacios de extracción cerrados en adultos

Un retenedor fijo es más fiable y se tolera mejor que uno removible de uso constante, y los espacios se vuelven a abrir a menos que el retenedor se use sin interrupción. En los pacientes adultos, puede ser preferible adherir un retenedor fijo a la superficie facial de los dientes posteriores, una vez que se hayan cerrado los espacios.

El principal inconveniente de los retenedores fijos es que dificultan la higiene interproximal. Puede contornearse el alambre de un retenedor fijo maxilar para permitir el acceso al área interproximal.

Es posible pasar la seda dental entre dientes que llevan un retenedor fijo utilizando un dispositivo para enhebrar la seda. Si se utiliza adecuadamente la seda dental, no hay motivos para no dejar colocados indefinidamente los retenedores fijos, si fuera necesario.