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Paro cardiaco

A pesar de que el paro cardiaco en el gabinete dental sea una urgencia de muy baja incidencia, el odontólogo y su equipo deben estar entrenados para todo tipo de situaciones.

Diagnostico del paro cardiaco en el gabinete dental

La detección precoz del paro cardiaco en el gabinete dental es fundamental. No debe olvidarse que la anamnesis bien hecha en la consulta al dentista y una valoración del estado actual del paciente son requisitos indispensables.

Desde un punto de vista práctico si en la consulta odontológica se presenta un paro cardiaco, los signos que permitirán su diagnóstico son los siguientes:

  1. Perdida súbita de la consciencia.
  2. Ausencia de pulso.
  3. Falta de movimientos respiratorios.
  4. Midriasis ( pupilas fijas y dilatadas ).
  5. Coloración cutánea alterada

El paro de la circulación sanguínea cuando supera de 5 a 20 segundos, supone la pérdida de consciencia. Si dura entre 30 y 60 segundos aparece un tipo de respiración característica llamada boqueante. Más allá de los 60 segundos ya se observara apnea y midriasis bilateral.

Reanimación cardiopulmonar básica

Existen múltiples protocolos de RCP a continuación detallaremos uno de ellos.

  1. Comprobación de la pérdida de consciencia: El paciente no responde a los estímulos.
  2. Pida ayuda. En todos los casos se deberá llamar al servicio de urgencias.
  3. Coloque al paciente en posición de reanimación cardio pulmonar.
  4. Efectúe la maniobra frente mentón. La maniobra frente mentón se hace colocando los dedos de la mano derecha por debajo del mentón mientras que la mano izquierda se coloca sobre la frente.
  5. Abra la vía aérea, limpiándola manualmente.
  6. Compruebe la ausencia de respiración espontánea.
  7. Inicie la ventilación artificial, observando el movimiento del tórax para comprobar su eficacia.
  8. Compruebe la ausencia de pulso carotídeo.
  9. Inicie el masaje cardíaco y continúe la ventilación artificial.

Si el paciente estaba en el sillón dental, se deberá colocar en decúbito supino, con la cabeza a la misma altura que el tórax y con los pies ligeramente levantados (10-15 grados). Se debe evitar la posición de Tendelemburg ya que la compresión de las vísceras abdominales sobre el diafragma dificultará la respiración.

Una vez recuperada la consciencia, se coloca al paciente en la posición de seguridad. Esta postura es el decúbito lateral, en la que un vómito inesperado no ocasionará ningúna complicación adicional como por ejemplo que el contenido gástrico fuese hacia las vías respiratorias.