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Etiología de las maloclusiones verticales

Está claro que cada persona es distinta, y que dentro de unos cánones, la genética y la vida misma acaban por formar la fisionomía de cada persona. Así pues, las maloclusiones verticales tienen una etiología multifactorial, donde tanto aspectos genéticos como ambientales están implicados.

A la hora de establecer un plan de tratamiento ortodóntico quirúrgico de las maloclusiones verticales, el balance facial es un concepto fundamental. Todos le damos mucha importancia a la forma de la cara, no sólo por las diferentes estructuras que se encuentran allí, sino también por el valor social que ella representa.

¿Por qué se dan las maloclusiones verticales?

Uno de los campos en que se ha centrado la ortodoncia ha sido en estudiar la relación entre la oclusión dental y el balance esquelético de la cara. Las características faciales se dividen en las transversales y las verticales, en esta página nos centraremos en las verticales. Las características faciales verticales se consideran normales cuando la cara es dividida en tres tercios iguales por líneas horizontales que pasan a través de la línea del cabello, de la glabela, de subnasal y del mentón.

Aparte de ésta división, algunos autores literarios más perfeccionistas añaden una división adicional en el tercio inferior por medio de una línea que pasa por el estomion, la cual divide este tercio en un tercio superior y dos tercios inferiores. Con esta información, cualquier persona podría realizarse un mini-estudio de su cara para ver si sus características faciales verticales están entorno la normalidad.

No podemos determinar el porcentaje exacto en el que cada uno de dichos factores genéticos o ambientales contribuye al desarrollo y etiología de las maloclusiones verticales, pero sí sabemos que hay 4 factores genéticos y 3 factores ambientales que afectan las variaciones en el plano vertical.

Factores genéticos

Factores genéticos que afectan al desarrollo de maloclusiones verticales:

  1. Características étnicas: Se ha encontrado que el patrón de hiperdivergencia o cara larga es más frecuente en los negros y en la raza mongoloide, que en los blancos y orientales. Un patrón facial caracterizado por una altura facial anterior corta junto con deficiencia mandibular es más común en caucásicos y ocurre raramente en los blancos y orientales.
  2. Heredabilidad de las dimensiones faciales verticales: Estudios familiares han mostrado que cuando ambos padres tienen un tipo facial determinado la posibilidad de que su descendencia tenga el mismo patrón es muy alta, tanto en casos de configuraciones esqueléticas de mordida abierta como de mordida profunda.
  3. Crecimiento y desarrollo craneofacial: Cada persona tiene un patrón de crecimiento facial que dependen de la dirección del crecimiento condilar y de las diferencias en el desarrollo de la altura facial anterior y de la altura facial. Las variaciones se manifiestan como cambios en el crecimiento rotacional y en la posición de la mandíbula. El conocimiento de los ortodoncistas profesionales de Propdental en este aspecto, les servirá para hacer el estudio necesario en cada caso particular.
  4. Patrón neuromuscular: Los volúmenes de los músculos masetero y pterigoideo medial se han correlacionado positivamente con la altura facial posterior y la altura de la rama, y negativamente con los ángulos goniaco y del plano mandibular. Pueden ser Braquiocefálico o Dolicocefálico.

Factores ambientales

Factores ambientales que afectan al desarrollo de maloclusiones verticales:

Respiración bucal: Algunos estudios hallaron que la respiración bucal posee un efecto sobre las características faciales mediante el aumento del patrón vertical del crecimiento facial. La respiración bucal se convierte en un problema funcional que ocasiona numerosos cambios en la musculatura bucofacial. Los labios dejan de estar en reposo, la parte posterior de la lengua se mueve hacia abajo y atrás del paladar, separándose del paladar blando, con un descenso habitual de la posición mandibular. Esto da como resultado el aumento de la porción infranasal de la cara.

Los factores involucrados en el desarrollo de esta alteración, son generalmente de tipo obstructivo: Hipertrofia de amígdalas y adenoides. Hipertrofia de cornetes. Rinitis alérgicas. Dinusitis. Desvío del tabique nasal. Se pude concluir que la respiración bucal puede contribuir al desarrollo de problemas ortodónticos, relacionados más comúnmente con exceso de la dimensión vertical, pero es difícil señalarla como un factor etiológico frecuente y preponderante.

Succión digital: Este hábito puede considerarse normal hasta los 3 a 4 años de edad; sin embargo, cuando persiste después de este tiempo se convierte en un factor anómalo que ocasiona diferentes alteraciones en el entorno dentofacial, entre las que se encuentran: Modificación de la tonicidad muscular de los labios; Modificación de la tonicidad muscular los buccinadores; Entorpecimiento en la maduración de la deglución.

La succión del pulgar es la más frecuente, y sus efectos se restringen generalmente al sector anterior ocasionando alteraciones en la erupción dental que pueden resultar en mordidas abiertas dentoalveolares anteriores debidas a infraerupción de los incisivos, junto con rotación mandibular posterior y supraerupción de los molares

Empuje lingual: El papel de la lengua en el desarrollo de alteraciones en la dimensión vertical ha sido objeto de múltiples controversias con relación a su asociación como un factor etiológico primario en el desarrollo de alteraciones en esta dimensión, más exactamente relacionadas con excesos verticales.

La postura lingual adelantada en reposo interfiere con la erupción normal de los dientes anteriores, lo que ocasiona mordida abierta anterior. Pero varios autores afirman que el empuje lingual no puede ser considerado el factor etiológico principal en los casos de mordida abierta, más bien expresan que este fenómeno ocurre como resultado de una adaptación de la lengua a esta alteración para poder realizar las diferentes funciones orales, en especial el selle durante la deglución.

Se pueden diferenciar cuatro variedades de actividad protrusiva lingual:

  1. Un empuje lingual que no causa deformación.
  2. Un empuje lingual que provoca mordida abierta anterior, que puede estar asociada a estrechamiento bilateral de la arcada y a mordida cruzada posterior, denominada mordida abierta simple.
  3. Un empuje lingual que deforma los segmentos bucales, produciendo mordida abierta posterior, que puede acompañarse de mordida profunda anterior.
  4. Un empuje lingual combinado que provoca mordida abierta anterior y posterior, denominada por Moyers como mordida abierta compleja.