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Técnicas de relajación

La disfunción temporomandibular (DTM) es una alteración de las estructuras que integran la articulación temporomandibular (ATM). Es un padecimiento que afecta al 60 por ciento de la población en general, con un alto predominio en mujeres de tercera y cuarta década de vida.

En alguna etapa de su vida, los pacientes con esta disfunción sufren dolor o incapacidad articular de grado moderado a intenso durante periodos de tiempo variables. La mayoría de ellos requiere de atención profesional dada la intensidad e incapacidad de la función articular.

La corrección odontológica ocupa el puesto de relevancia, pero en Clínicas Propdental también consideramos importante el tratamiento de relajación de la disfunción temporomandibular.

Tratamiento de relajación de la disfunción temporomandibular

Para determinar el nivel de tensión emocional del paciente, pueden aplicarse dos tipos de terapias de relajación: sustitutiva y activa.

  • Sustitutiva: la terapia sustitutiva modifica el comportamiento y puede convertirse en agradable para el paciente, alejándolo de una situación tensa. En la medida de lo posible, el dentista en Prodental animan a los pacientes para que se desprendan de todo aquello que les causa tensión, a través de actividades apropiadas a tal fin y con las que puedan disfrutar; como concederse más tiempo para la práctica de un deporte, una afición o una actividad de recreo. Para algunos pacientes también cuenta el poder pasar tiempo solos para descansar. Lo importante es que se convierta en algo con lo que disfruten y sea una oportunidad para olvidarse de todo lo que les altera.
  • Activa: la terapia de relajación activa disminuye de forma directa la actividad muscular. El dolor muscular y la sensibilidad al tacto son motivo habitual de queja entre los pacientes con problemas funcionales. El dolor tiene su origen los tejidos musculares afectados en función de la hiperactividad a la que se ve forzado el músculo. Podemos ayudar a que se restablezca la actividad normal si el paciente aprende cómo relajar los músculos sintomáticos.

Es bien sabido que enseñar al paciente a relajar los músculos reduce los síntomas de forma doblemente eficaz. Los músculos que padecen una hiperactividad aguda y a veces constante llegan, a menudo, a sufrir isquemia, provocando un aumento del desgaste metabólico en los tejidos musculares. Al enseñar al paciente a relajar los músculos sintomáticos de forma voluntaria, se favorece el flujo sanguíneo hacia dichos tejidos, se eliminan las sustancias de desgaste metabólico que estimulan los receptores del dolor y éste se disminuye.

Para enseñar al paciente cómo relajar los músculos, los dentistas en Prodental utilizan distintas técnicas. La mayoría de las técnicas utilizadas en odontología son modificaciones sobre el método de Jacabson (1968) o relajación progresiva. El paciente tensa y relaja los músculos hasta que se percibe y se puede mantener un estado de relajación. Así, aprende a concentrarse únicamente en la relajación. Existen otros métodos, aunque en el campo que nos concierne se utilizan en menor medida. La autohipnosis, la meditación y el yoga favorecen la relajación y pueden ayudar a disminuir el nivel emocional, al igual que los síntomas asociados con la hiperactividad muscular.

Sin embargo, también existe la técnica de autorregulación con la ayuda de medios tecnológicos. Con ella se procesa de forma electromiográfica en un monitor el estado de actividad o de relajación de los músculos, a través de electrodos colocados sobre los músculos que deseamos controlar en la pantalla. De entre los músculos faciales, se escoge el masetero. Los electrodos se conectan a un sistema monitorizado que permite al paciente ver la actividad eléctrica espontáneo de los músculos que se examinan. En el momento en el que el paciente aprieta los dientes con fuerza, la escala gráfica del monitor muestra valores elevados o se escucha un sonido fuerte. Cuando los músculos se relajan, estas señales son más bajas, estabilidad a la que debe llegar el paciente.

Por otro lado, la bioautorregulación negativa es también un método para reducir la hiperactividad muscular. En esta técnica los electrodos se colocan sobre el masetero y envían información a un aparato con monitor conectado a un dispositivo sonoro. El umbral par la autorregulación se ajusta de forma que la actividad funcional del habla o de la deglución pueden llevarse a cabo sin provocar señal alguna. Sin embargo, hábitos como el bruxismo o el apretar de los dientes sí activa el mecanismo, pudiéndose escuchar un sonido fuerte. Son aparatos pequeños que el paciente puede llevar conectados día y noche. Aunque la biorregulación negativa parece reducir con éxito la actividad parafuncional, aparentemente tiene pocos efectos duraderos. Una vez desconectada la unidad de autorregulación, el paciente recupera la actividad parafuncional.

Las técnicas descritas ayudan a los pacientes en Propdental a superar el nerviosismo, la inquietud y la ansiedad derivados de los síntomas articulares. La personalidad más típica correspondiente a pacientes con trastornos témporomandibulares consigue sus beneficios secundarios no quejándose, al menos en las etapas primarias del dolor. Aun así, los especialistas en Barcelona destacan la importancia de controlar periódicamente a pacientes con disfunción témoporomandibular, tanto en el ámbito de la odontología como en otros ámbitos de la medicina.