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Brackets metálicos: lo que debes saber

Publicado por Dr. Dario Vieira el 20 noviembre 2017 en Ortodoncia

Llevar brackets metálicos ha sido el tratamiento más tradicional y conservador en ortodoncia durante muchos años. También conocidos como brackets fijos, son los más usados aunque también los menos estéticos. Pero, ¿Lo sabes todo sobre los brackets metálicos?

Tener los dientes en una posición correcta es fundamental no sólo a nivel estético, también a nivel funcional. Tener los dientes apiñados o muy espaciados dificulta la masticación y la rutina de higiene bucodental. En este sentido los brackets metálicos permiten corregir prácticamente cualquier problema bucodental relacionado con la posición de los dientes, problemas de mordida y oclusión… Estas son las principales complicaciones que se pueden solucionar con los brackets fijos:

  • Dientes que están muy espaciados.
  • Apiñamiento dental.
  • Dientes torcidos, por accidentes o nacimiento.
  • Problemas de mordida: mala oclusión y mordida defectuosa.

5 claves sobre los brackets metálicos

El principal objetivo de los brackets, igual que el resto de tratamientos de ortodoncia, es mover las piezas dentales hacia una posición estética y funcional. Es decir, conseguir una sonrisa bien alineada.

1. ¿Cómo son los brackets metálicos?

Estos aparatos están formados por diferentes partes fundamentales: el arco, las ligaduras y los brackets. El arco aplica presión sobre los dientes con la ayuda de las ligaduras, que unen los brackets al arco. Estas ligaduras pueden ser metálicas y de goma, y en muchos casos se colocan gomas para corregir los problemas de mordida. Mediante revisiones periódicas el ortodoncista puede ir modificando la presión según avanza el tratamiento. De este modo, los brackets van corrigiendo de forma progresiva la posición de los dientes, hasta que queda perfectamente alineado.

2. Ventajas y desventajas de los brackets metálicos

La principal ventaja de estos brackets es que se trata de la opción más económica para corregir la sonrisa. Además son aparatos muy resistentes en comparación con el resto de tratamientos de ortodoncia. Por otro lado, la principal desventaja de los brackets metálicos convencionales es que son muy visibles y alteran la estética de la sonrisa. Esto puede suponer un problema para muchos pacientes preocupados por su imagen personal. No obstante los brackets metálicos suelen ser el modo más rápido de corregir la sonrisa, por ello es el tratamiento más económico y eficaz. Si te preocupa profundamente la estética, los brackets de porcelana son una buena alternativa para corregir la sonrisa preservando la estética.

3. La alimentación con brackets

Tanto con brackets metálicos como los de porcelana conviene mantener una serie de cuidados con la alimentación. Estos tratamientos no prohiben ningún alimento, pero hay algunos que es mejor evitar.

Los alimentos más perjudiciales son los alimentos duros y pegajosos. Frutos secos, garbanzos, turrones, chicle… Este tipo de alimentos es perjudicial para los brackets y pueden llegar a romperlos. Además si los alimentos se quedan pegados favorecen la acumulación de placa bacteriana, que provoca el desarrollo de infecciones.

Para evitar estas complicaciones es esencial mantener una dieta equilibrada. Mantener una dieta equilibrada es importante para mantener una buena salud bucodental. En el caso de los pacientes con brackets, es recomendable el consumo de frutas. No obstante se recomienda evitar los ácidos como el limón, ya que pueden erosionar el esmalte. Además es aconsejable comer frutas blandas como las fresas, o los arándanos. Por otro lado, es preferible no cortar los alimentos con los dientes. Algunos alimentos duros como los bocadillos o el chocolate podrían dañar los aparatos al cortarlos.

4. Complicaciones con los brackets de metal

En la mayoría de casos el tratamiento no presenta muchas complicaciones. Las principales urgencias con estos aparatos son que se caiga un bracket, o que el arco se despegue. Esto puede provocar que se clave en la encía y la mejilla, provocando sangrado o irritaciones bucales. Lo más importante para evitar estas complicaciones es seguir las indicaciones del ortodoncista y mantener una buena rutina de higiene bucodental. En una primera etapa los brackets metálicos requieren un periodo de adaptación. Normalmente se trata de las primeras semanas y el paciente puede sentir roces, molestias y llagas en la mucosa de la boca.

5. Rutina de higiene con los brackets

Los brackets tienden a generar zonas de retención de biofilm oral o placa bacteriana. Por ello es fundamental cepillar los dientes después de cada comida, con cuidado y movimientos suaves por tal de no dañar los aparatos. Para complementar el cepillado, muchos odontólogos recomiendan la irrigación bucal. Se trata de una de las técnicas más recomendadas para pacientes con ortodoncia, ya que elimina mediante el agua a presión los restos de bacterias incrustados. Otro gran aliado para eliminar los restos de bacterias es el hilo dental, aunque conviene tener una buena técnica para evitar daños en los brackets.

Si tienes cualquier duda sobre el tratamiento de brackets metálicos, consulta con nuestros profesionales sin compromiso. En las clínicas PropDental realizamos un estudio personalizado para adaptar el tratamiento de ortodoncia a las necesidades de tu sonrisa.

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