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Fuerza aplicada en ortodoncia

Publicado por Dr. Dario Vieira el 12 enero 2014 en Ortodoncia

La fuerza aplicada en ortodoncia puede modificarse según distintos criterios: la intensidad, su ritmo de aplicación y su modo de aplicación.

La fuerza y las reacciones histológicas

En ortodoncia, existen diferentes factores capaces de modificar las reacciones histológicas de los pacientes. Las variaciones individuales, el tipo de fuerza aplicada en ortodoncia y el modo de aplicación de la misma permiten cambiar la anatomía de los dientes y conseguir un tratamiento ortodoncico con buenos resultados.

En Clínicas Propdental evaluamos, según el caso, la relación entre la fuerza y las reacciones histológicas, calculado la intensidad y seleccionando el modo de aplicación correctos de la misma.

Tipos de fuerza aplicadas en ortodoncia

En primer lugar, la intensidad es la presión que ejercemos con la ortodoncia sobre el diente. Para obtener reacciones histológicas ideales, los ortodoncistas en Barcelona ejercen una determinada presión sobre las piezas dentales. No siempre aplican la misma fuerza, puesto que debemos adaptarla a la superficie dental. Cada diente tiene una superficie diferente que condiciona la fuerza que aplicamos sobre cada uno de ellos.

Pero la intensidad de la fuerza también debe venir determinada por un ritmo de aplicación de la misma. Existen diferentes ritmos de aplicación de la fuerza en ortodoncia:

  • Fuerza continua ininterrumpida: es un tipo de fuerza extremadamente ligero y activo durante un largo período de tiempo. Es constante y no decrece ni aumenta. La fuerza continua ininterrumpida es la más utilizada en ortodoncia, sobre todo ejercida a través de alambres, aparatología fija y brackets dentales, por ejemplo. Cuando se aplica, los movimientos dentarios se producen a saltos cada 3 o 4 semanas.
  • Fuerza continua interrumpida: es un tipo de fuerza intensa que se desarrolla en n corto espacio de tiempo. Es especialmente importante tras la activación del aparato. Decrece de forma rápida, de 2 a 3 semanas. La fuerza continua interrumpida va decreciendo progresivamente con el tiempo.
  • Fuerza intermitente: la fuerza intermitente permite intercalar las fases de reposo dentales y las fases de trabajo. En la fase de trabajo se consigue el movimiento dental en ortodoncia y en la fase de reposo el diente vuelve a su posición inicial. Al cabo de cierto tiempo, en el lado de tensión se originan pequeñas cantidades de tejido osteoide irreabsorbible que se opondrá a la recidiva. La fuerza intermitente se utiliza en aparatos auxiliares, como por ejemplo el arco extraoral, que actúa por la noche (ya que de día el paciente se lo extrae y la fuerza es igual a 0).
  • Fuerza funcional: en este caso, la fuerza proviene de la musculatura bucal del paciente, es decir, se obtiene a partir del uso del propio potencial muscular. Son fuerzas difíciles de controlar, irregulares y poco predecibles. Las fuerzas funcionales producen movimientos lentos y actúan sobre la erupción dental. Se da en aparatos funcionales, aparatos removibles que buscan utilizar la musculatura perioral como fuente de fuerza para mover los dientes.

Los dentistas en Clínicas Propdental insisten en no olvidar, tampoco, el modo de aplicación de la fuerza que nos va a dar el movimiento resultante. Existen diferentes modos de aplicación:

  1. La fuerza aplicada a nivel de la raíz, que provoca un movimiento de gresión y torque.
  2. La fuerza aplicada en mesial y distal, que da lugar a torsión y rotación.
  3. La fuerza aplicada a nivel de la corona, que da lugar a un movimiento de versión.

Los elementos descritos son verdaderamente importantes cuando marcamos el diagnóstico de un tratamiento ortodoncico. A partir de estas variables, podemos conseguir los desplazamientos dentarios y reacciones histológicas indicadas des del principio.

Existen diferentes tipos de movimientos en ortodoncia que podemos obtener, según sean indicados: versión, enderezamiento, gresión, intrusión, extrusión, torque y rotación.

Al comenzar cualquier movimiento de ortondoncia, siempre debemos aplicar una fuerza ligera, que permitirá la proliferación celular, así como eliminar la lámina dura sin hialinización. Esta práctica es imprescindible para conseguir un movimiento correcto.

Así pues, los dentistas en Clínicas Porpdental son extremadamente cuidadosos con las fuerzas, puesto que, si no se aplican de la forma correcta, pueden provocar movimientos dentales o reacciones histológicas no deseadas. Además, conocen bien las mecánicas y procedimientos, como también la características morfológicas de los dientes y estructuras periodontales. Éstas serán evaluadas a través de una historia clínica (entre otros procedimientos) antes de empezar el tratamiento ortodoncico.

Para nuestros ortodoncistas especialistas, es importante no aumentar nunca las fuerzas para conseguir más o mayor movimiento. Como profesionales consideramos que es más adecuado que los brackets dentales de ortodoncia fija o los alineadores transparentes de la técnica de invisalign apliquen fuerzas ligeras, continuas e ininterrumpidas (más fisiológicas) que permitirán al paciente un tratamiento de ortodoncia más cómodo y con menos intervalos de dolor intenso.

En casos de niños o adolescentes, es especialmente importante la intensidad de la fuerza, ya que pueden no estar preparados para soportar según qué dolores. Los ortodoncistas en Propdental siempre tienen en cuenta el criterio del paciente, que aconsejan e informan según su criterio profesional.

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