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La respuesta del hueso maxilar ante el implante dental

Publicado por Dr. Dario Vieira el 24 diciembre 2015 en Implantes dentales

Podemos encontrar diversas soluciones estéticas de cara a restaurar una pieza dental, pero sin duda la más recomendada por los especialistas siempre es la del implante dental. Este es un tratamiento dental con una alta demanda a día de hoy, y ciertamente no debería extrañarnos si tenemos en cuenta que gracias a esta técnica recuperamos la pieza dental, que cuentan con una estética y funcionalidad similar e inclusive superior si los comparamos con los dientes naturales. Sin embargo, tenemos que tener en cuenta diversos factores que están relacionados con este tratamiento, como la respuesta del hueso cuando colocamos un implante dental. Este es uno de los fundamentales aspectos que se deberá tomar en cuenta, y es por ello que hoy vamos a hablar de este tema.

Respuesta ósea ante la colocación del implante dental

Una de las teorías principales que hablan sobre la colocación de los implantes afirma que en el momento en el que estas raíces artificiales compuestas por titanio puro son instaladas., de forma inevitable, tiende a formarse una zona de hueso necrótica, mientras que el espesor de esta zona dependerá de un seguido de factores, tales como es el calor friccional que se genera durante el proceso, o el grado de perfusión vascular. De este modo, el hueso puede responder de diversas formas, como por ejemplo con la formación de un tejido fibroso, con la formación de un hueso nuevo. Otra respuesta que también puede darse en un hueso necrótico es que éste permanezca como un secuestro sin reparación. Si se da el caso de que se forme hueso nuevo, deberá cumplirse una serie de requisitos para que este procedimiento pueda darse por exitoso, y para ello deberemos decir que las condiciones a seguir son la existencia y la nutrición adecuada de células adecuadas. Además, también resulta necesario que se den una serie de estímulos adecuados para que se produzca la reparación ósea. Por otro lado, tenemos que hablar también de otras teorías que han sido relacionadas con el período de cicatrización del implante en el hueso, y nuevamente tenemos que volver a decir que esto estará determinado por tres factores diferenciados:

  • Calidad del hueso en el lugar donde se haya colocado el implante dental
  • Estabilidad postoperatoria que el implante dental nos ofrece
  • Grado de integración de la interfase

Dentro de la etapa de cicatrización, encontramos diversas etapas, siendo la formación del callo entrejido la primera de ellas. Esta consiste en la modelación anabólica de las superficies óseas, y cuenta con la particularidad principal de que se encarga de llenar el espacio de la interfase hueso – implante. Esta es una fase que cuya duración oscila entre un periodo comprendido de entre 2 y 6 semanas. Seguidamente, la segunda etapa, y es conocida bajo el nombre de la Compactación Lamelar. Esta es una fase en la cual el hueso lamelar es depositado por aposición sobre el hueso entrejido, que forma el callo en la zona de alrededor del implante, y sobre el hueso trabecular periimplantar que existe, y de este modo, son formadas las osteonas primarias. Gracias a este procedimiento, lograremos encontrar una mayor estabilización del implante dental, y esto es debido a que encuentra el anclaje necesario en el hueso lamelar, y por ello estará más mineralizado. Para terminar, resulta importante que conozcamos la duración de esta segunda etapa, cuya duración variará entre las 6 y las 18 semanas. Una de las fases que resulta más importante es la de la remodelación de la interfase, ya que en este periodo tiene lugar el establecimiento de una interfase viable entre el implante y el hueso original. Este permitirá una fijación entre el hueso y el implante lo suficientemente fuerte a fin de que soporte cargas postoperatorias. Esta remodelación es llevada a cabo mediante conos de corte, así como también a través de los conductos de resorción, que salen por la superficie del endostio. Nuevamente, tenemos que decir que esta es una fase cuya duración variará entre las 6 y las 18 semanas. Para terminar, la última de estas etapas que está relacionada con la unión del hueso con el implante es la fase de mantenimiento y maduración. Tenemos que decir que la madurez completa entre la unión del implante con el hueso requiere de un tiempo aproximado de 12 meses, y será la que permita al paciente la fuerza y la resistencia máximas.

En definitiva, hemos podido apreciar las numerosas particularidades que tienen relación con el proceso de colocación de un implante dental. Este periodo es conocido bajo el nombre de osteointegración, y resulta de importancia vital para realizar con éxito un tratamiento de implantes dentales, pese a que debemos decir que a día de hoy existen otras técnicas más rápidas y novedosas, como son por ejemplo los implantes de carga inmediata.

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