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Técnicas sencillas para evitar el mal aliento

Publicado por Imma Roca el 17 mayo 2017 en Implantes dentales

La halitosis es un problema más común de lo que a muchos nos gustaría. La sensación de tener una boca pastosa por la mañana acompañada de un sabor cuanto menos mejorable es algo que más de uno conocemos, por lo que si no nos termina de convencer el sufrirlo deberíamos encontrar la forma de atajarlo. Si tú también quieres saber cómo frenarlo sigue leyendo.

El mal aliento nos condiciona, principalmente, en el plano social. Este puede llegar a mermar nuestro autoestima, tratando de no abrir la boca para que los demás no noten este problema. Para evitar los problemas que causa la halitosis hoy explicaremos sus causas y algunos remedios eficaces contra este.

Mal aliento, tan común como desagradable

Hay que tener en cuenta que la gran mayoría de casos de halitosis vienen derivados de una higiene oral que se debe mejorar. En este caso no tenemos problema, puesto que la misma frase que decíamos antes ya nos está dando la solución: mejorar nuestra higiene oral.

Si bien con el paso del tiempo podemos llegar a acostumbrarnos al mal olor proveniente de nuestra boca hay que tener en cuenta que las personas de nuestro entorno puede que lo sigan notando. Es mucho mejor mejorar la higiene oral que no tratar de enmascarar el problema. Una buena muestra de este tipo de conductas es tener una higiene oral deficiente pero consumir chicle, usar sprays bucales…

La halitosis es una patología de origen multifactorial, entre las causas más frecuentes por las que se da este problema encontramos

  • Infecciones orales.
  • Sequedad oral.
  • Encías inflamadas.
  • Acumulación de sarro.
  • Restos de comida en espacios interedentarios.

La halitosis es un problema de origen multifactorial

Asimismo, hay que tener presente que la halitosis también puede ser un signo de problemas periodontales como la gingivitis o peor, la periodontitis. En el primer supuesto no deberíamos encontrar mayor problema, pero en el segundo debemos ponernos en alerta máxima, ya que no sólo es una patología no reversible, sino que además afecta directamente al hueso maxilar pudiendo ocasionar pérdida dental.

A fin de evitar las enfermedades periodontales deberemos hacer especial hincapié en la higiene oral. Y es que una vez muerto el perro, se acabó la rabia.

Hay que tener también en cuenta que la higiene interproximal es fundamental. Los espacios interdentarios se convierten en un caldo de cultivo idóneo para que la placa bacteriana haga estragos en nosotros. Si dejamos que se endurezca y se convierta en sarro esta seguirá hasta destrozar nuestra sonrisa, por lo que para evitarlo hay que hacer especial énfasis en el uso de la seda dental y el colutorio durante el cepillado. Asimismo encontramos también otros dispositivos que pueden ser de utilidad, como el irrigador bucal.

El mal aliento no siempre es síntoma de una mala higiene oral

Para terminar estos consejos hay que reivindicar el papel del profesional. Para eliminar las bacterias que nosotros mismos no podemos hacer desaparecer contamos con la ayuda del higienista dental. Gracias a las limpiezas dentales profesionales podremos despedirnos del sarro. Esta técnica se realiza de forma rápida, sencilla y sin anestesia.

También hay otros problemas como el síndrome de la boca seca. Esta patología también es de origen mutifactorial, por lo que para tratarla deberemos saber de dónde viene. Consiste en producir una cantidad anormalmente baja de saliva, por lo que la hidratación en este punto será fundamental.

El tabaquismo también cuenta como causa. No sólo nos dejará un aliento realmente malo, sino que también debilita las encías y facilita la aparición de la enfermedad periodontal.

Para terminar también hay que decir que, aunque son una minoría, también hay determinados pacientes que padecen halitosis debido a trastornos gástricos, sistémicos o nasofaríngeos. Asimismo también la encontramos debido a dolencias hepáticas, pulmonares e incluso a la diabetes.

Hay que evitar los tratamientos y remedios caseros que pululan por la red. En muchos sitios recomiendan usar jugo de limón, lavarnos los dientes con bicarbonato… cuando todas estas prácticas no hacen más que destrozar nuestro esmalte.

Si lo que buscas es tener una salud oral perfecta y librarte de patologías deberás acudir a nuestro dentista de confianza. Él se encargará de que mediante la prevención y ciertas pautas no tengamos que despedirnos nunca de nuestra sonrisa.

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