CLÍNICAS DENTALES EN BARCELONA
PIDE CITA AHORA
934 914 914
Español Français English
Inicio » Medicamentos antiinflamatorios: Tratando la inflamación

Medicamentos antiinflamatorios: Tratando la inflamación

Publicado por Dr. Dario Vieira el 16 octubre 2015 en Odontologia

Al igual que para el dolor, el tratamiento primordial para la inflamación es tratar la causa productora de ésta (caries, traumatismo, extensión de un proceso infeccioso, etcétera), y en segundo lugar, tratar el síntoma por medio de los antiinflamatorios.

Los fármacos antiinflamatorios se agrupan en dos apartados que están bien diferenciados, denominados genéricamente como los siguientes:

  • Antiinflamatorios no esteroides (AINE), que además, poseen acciones analgésicas, antitérmicas y antiagregante plaquetaria.
  • Antiinflamatorios esteroideos o corticoides, dotados a su vez de acciones de carácter hormonal.El mecanismo de acción e cada grupo es marcadamente distinto, y es que mientras los esteroideos actúan inhibiendo los mecanismos de la inflamación (histamina, serotonina, linfokinas), estabilizando las membranas celulares, evitando la extravasación o edema, e inhibiendo factores de la inmunidad (macrófagos, monocitos y neurófilos) los no esteroideos (AINES) deben su acción a la inhibición reversible de la sóintesis de prostagladinas.

Ninguno de los dos grupos está exento de los temidos efectos secundarios, siendo conocidos dentro de los corticoides la posible aparición de alteraciones gastrointestinales que van desde la irritación, pirosis, úlcus y hermorragias. EN su uso prolongado en el tiempo y a través de altas dosis, se produce una disminución de la función suprarrenal que puede llegar a la insuficiencia de estas glándulas, aunque en tratamientos cortos esta disminución de la función es reversible.

Por su actuación sobre los factores de la inmunidad producen una menor resistencia a las infecciones, habiéndose descrito reactivaciones de focos antiguos tuberculosos. Como estas sustancias actúan sobre el metabolismo de las grasas, pueden producir una redistribución de las grasas con el típico aspecto de hábito Cushingoide (también conocido como Cara de luna llena, cuello de búfalo, etc).
Deberemos tener precaución en su empleo con pacientes que padezcan diabetes, ya que producen una movilización del glucógeno de reserva, elevando la glucemia. Además, es característica su actuación en el metabolismo hidrosalino, con retención del sodio y elevación de la presión arterial, por lo que hay que tener especial cuidado en hipertensos.

Del mismo modo, se administrarán con precaución en mujeres menopáusicas y pacientes de edad avanzada por al movilización del calcio óseo productora de osteoporosis.

Los efectos secundarios de los AINES tampoco resultan desdeñables, y es que los primeros síntomas de sobredosis son los signos de existencia de irritación gastrointestinal con náuseas, vómitos y hemorragias, así como la existencia de tinitus y acúfenos. Por otra parte, también se usarán con precaución en hipertensos por la retención de sodio que producen.

En pacientes diabéticos producen interacción con los antidiabéticos orales (elevan la glucemia), no debiéndose administrar durante el embarazo por la posible toxicidad fetal, ni tampoco en el último trimestre, ya que por la inhibición de la síntesis de prostaglandinas retrasan el mecanismo del parto. Asimismo es conocida la posible interacción con los anticoagulantes orales.

Antiinflamatorios Esteroideos (Corticoides):

En la cortez suprarrenal se segregan hormonas esteroideas con dos tipos de acciones, las sexuales y las corticoides propiamente dichas. En este último grupo se diferencian los mineralcorticoides con acción sobre el metabolismo hidrosalino y los glucocorticoides con acción sobre el metabolismo de los glúcidos, lípidos y proteínas, fundamentalmente, aunque también tienen cierta acción mineralcorticoide, teniendo además la característica acción antiinflamatoria e inmunosupresora ya comentada, siendo estas acciones las que más aplicación tienen en la terapéutica.

Debido a la potente acción inflamatoria de los corticoides, sería de esperar que no tuvieran una importante acción antiálgica y aliviaran el dolor dental; no obstante, en estudios realizados postextracción de terceros molares se muestran resultados ambiguos, aunque en nuestra experiencia, sí hemos constatado una disminución significativa del consumo de analgésicos por parte de los pacientes intervenidos por retenciones de estos molares, a los que se les controlaba la inflamación conestas sustancias.

Los antiinflamatorios esteroideos o Corticoides más utilizados se clasifican según su acción en corta (vida media de 8 a 12 horas), intermedia (de 18 a 36 horas) y prolongada (entre las 36 y las 54 horas). Son los más potentes antiinflamatorios que existen, aunque no están exentos de efectos secundarios, así que su uso se reserva para patologías muy concretas, como serían aquellas enfermedades de la medicina bucal con origen autoinmune (lupuz eritematoso diseminado o discoide, Penfigoide, Liquen erosivo… etcétera), o como coadyudante en el tratamiento del shock séptico y anafiláctico, aunque nunca como sustituto del tratamiento específico de cada uno de ellos. Dentro de la patología bucal, también tienen su aplicación en aquellas circunstancias donde tengamos, o se vaya a producir un edema de riesgo para el pacinete, como un edema de glotis, la inflamación del suelo de la boca de cualquier causa (quirúrgica, infecciosa, traumática o tumoral) con el consiguiente peligro.

Debemos destcar dentro de los de acción corta el acetato de cortisona, que lo podemos encontrar en tabletas de 5, 10 y 25 miligramos, y también parenteral con 25 y 50 miligramos por mililitro, aunque su absorción i.m. es irregular. La Hidrocortisona (Cortisol) se presenta en tabletas y por vía parenteral en las mismas dosis que la anterior, aunque la vía parenteral es solamente i.m. en este caso.

Dentro de los de acción intermedia, la Metilprednisolona puede emplearse tanto vía oral (tabletas de 2-4-26-32 mg i.m. o i.v., con una presentación retard de 60 mg.)

La Dexametasona, perteneciente a los de acción prolongada es el más potente de todos y se puede administrar vía oral como tabletas de 0’25 – 0’5 – 0’75 o 1’5 miligramos o parenterañ en viales de 4 miligramos i.m. o i.v., también de 24 miligramos solo i-v- En la forma acetato, tenemos viales de 24 miligramos. Solo i.m.

Para finalizar, comentaremos que la vía oral suele utilizarse como tratamiento de mantenimiento, mientras que la parenteral es para situaciones más comprometidas o urgentes.

Antiinflamatorios no Esteroideos (AINES)

Los AINES se pueden clasificar en distintos apartados de los que hemos comentado con anterioridad: Las acciones de AAS y las pirazolonas, por lo que haremos ahora referencia al resto de los grupos, donde destacaremos también que además de acción antiinflamatoria poseen también acción analgésica, siendo ésta la característica principal de alguno de ellos.

Los AINES correspondientes al grupo de los derivados del ácido propiónico (Ibuprofeno, Ketoprofeno y Naxoproxeno entre otros) ampliamente conocidos en el mercado, son sustancias antiinflamatorias de acción moderada, incluso para algunos inferior a la del ASS, aunque tienen marcada acción analgésica dentro del rango de dolor leve – moderado, por lo que cada vez se utilizan más con esta finalidad.

El Ibuprofeno se ha empleado mucho en nuestro campo como analgésico, y se administra vía oral a dosis de 200 a 400 miligramos cada 4 a 6 horas, o vía rectal a dosis de 500 miligramos cada 8 horas, no debiendo superarse los 2400 miligramos al día. Dosis superiores a los 600 miligramos no aumentan la eficacia del ibuprofeno.

También existen en el mercado preparados de ibuprofeno a los que se les ha añadido alguna sustancia complementaria como por ejemplo la arginina, para así conseguir una mejor y mayor rapidez de absorción del principio activo, obteniéndose dosis sanguíneas máximas en un lapso de tiempo comprendido entre los 15 y los 20 minutos. El Ketoprofeno se administra en dosis de 25 – 250 miligramos cada 6 – 8 horas vía oral, aunque existen comprimidos entéricos de 100 miligramos cada 12 – 24 horas (Dosis máxima de 300 miligramos al día). Por vía rectal la dosis es de 100 miligramos cada 12 ´24 horas, y por vía parenteral pueden administrarse 100nmiligramos en una sola dosis.

El Naxoproxeno tiene una acción más prolongada que los anteriores y se administra a dosis orales o rectales de 250 – 500 miligramos cada 12 -24 horas (dosis máxima de 1250 miligramos al día).

El Ketorolaco, derivado del ácido pirrolacético es un AINE que comparte los mismos perfiles de toxicidad que el resto de estas sustancias, aunque últimamente algunos autores refieren que los márgenes de actuación son más estrechos que en resto de AINES. Presenta principalmente una fuerte acción analgésica y se administra vía oral a dosis de 10 miligramos entre cada 4 y 6 horas, no recomendándose tratamientos de más de 7 días de duración, mientras que por vía parenteral se administran entre 10 y 30 miligramos cada 4 a 6 horas con un máximo de 2 días. Está contraindicado en menores de 16 años.

En el grupo de los derivados del ácido fenilacético, destacaremos el Diclofenaco, sustancia muy conocida y de reconocida potencia antiinflamatoria. Se administra por vía oral a dosis de 50 miligramos cada 8 horas, o en compromidos retard de 100 miligramos cada 24 horas. Por vía rectal la dosis también es de 100 miligramos, cada 12-24 horas, y por vía parenteral i. m. se emplean dosis de 75 miligramos cada 24 horas.

La Indometacina, derivado del indolacético, es un buen antiinflamatorio que también posee una buena acción analgésica, pero con mayor toxicidad gastrointestinal, administrándose vía oral a dosis de 25 miligramos cada 12 horas, o en supositorios de 100 miligramos cada 12 -24 horas, siendo la dosis máxima de 200 miligramos la día.

El Sulindaco, del mismo grupo, también es buen antiinflamatorio y analgésico a dosis de 200 miligramos cada 12 horas por vía oral.

De los derivados antranílicos destacaremos el ácido Mefenámico, que se emplea como antiinflamatorio y analgésico a dosis de 500 miligramos cada 8 horas y el ácido Niflúmico, en dosis de 250 miligramos cada 8 horas. Solamente comentaremos de estos dos últimos que si bien se toleran mejor a nivel gástrico, podrían llegar a producir cuadros diarréicos en ocasiones tornándose peligrosos, lo que obligaría a suspender el tratamiento de forma inmediata.

Resulta interesante que destaquemos los derivados del Oxicam, cuyas características residen en su farmacocinética, y es que tras su absorción oral presentan una abundante circulación entrehepática, prolongándose así de forma notable su vida media (entre 30 y 70 horas, según el preparado) con mayor riesgo de toxicidad, pudiéndose aumentar el intervalo entre dosis, la cual suele ser de 20 milgiramos cada 24 horas, tanto de forma oral como de rectal. En el mercado también podemos encontrar preparados a base de Piroxicam, con absorción sublingual cuya ventaja es la rapidísima actuación analgésica y antiinflamatoria.

En el caso de estar sufriendo una patología en la que le incluya un proceso inflamatorio, debe dirigirse cuanto antes a que un odontólogo evalúe su caso. En las CLínicas de Propdental, ponemos a disposición un equipo médico cualificado, que sabrá emitirle un certero diagnóstico para de esta forma, comenzar cuanto antes un tratamiento para que recupere su sonrisa natural

Comentarios

Aún no hay comentrarios para "Medicamentos antiinflamatorios: Tratando la inflamación"

Deja tu comentario